Ironías

artelista1 Y de qué me ha servido odiarte,...de qué odiarme un poco o dejarme de lado mientras dejo de lado un tú, un yo, o un "túyyo"...Si aunque lo intente el pensamiento se forma repetitivamente en un círculo vicioso de entradas y salidas que me lanzan a las afueras de mi propio bienestar y me reducen a lo mínimo que me das, a todo aquello que es sin serlo,...a todo aquello que me invento por ser feliz mientras que me niego la felicidad y la extingo entre miradas de dolor y llamas de pasión que aún no se extinguen, que aún arden en mí, como siempre,...como así, sin ti.
Mirar la eternidad no te hará eterna para mí, pero en ella encuentro lo que se me perdió, lo que entre cenizas ya no está porque no existió, lo que me negaste y jamás encontré...Lo que en mí es a pesar de no ser. Y tomo de nuevo el lápiz que nunca cargo para dejar de mirar de reojo el papel, para sacudirme la tierra de la cabeza, para reírme de mí misma...Para hablar, para escribir,...para decir aquello que duele y que felicita...Para recaer en esa pérdida de siempre, la recordada entre morados, rojos, verdes y amarillos. La vivida en púrpuras, la enterrada y escondida…La que me hace pelearme con mi inconsciencia consciente…la que pide que al menos alguno de esos momentos fuera eterno. La que ahora está entre negros porque no podría ser diferente...La que no existe...no es. Pero estás, y me clavo en ella porque estás...Entre palabras, versos y mentiras, entre la nada y la poesía, ahí estás.
Por eso es que ahí me quedo, porque la distancia recorrida es hacia adentro,...porque siempre te encuentro. Porque allí estás feliz y estoy feliz, porque siempre ha sido la combinación perfecta de blancos, risas y recuerdos...Y duele, duele estar tendida en el perfecto eufemismo de la mentira más convincente del libro de las ironías...Duele mantenerte cerca mientras estás lejos...Duele ser sin ser. Maldito masoquismo infundado, malditas melodías a repetición moldeándome tu nombre hasta el absoluto cansancio. Maldito ser pusilánime invicto en nostalgias. Maldita curiosidad enterrada en los "quizás", enredadas entre "qué tal si"...abandonadas en un "jamás"...Tiempo que se pierde entre ojos para tornarse invisible, perdido, acabado y derrochado...Maldito sarcasmo, ése basado en tenerte. Maldita soledad, esta mía y sólo mía que se entierra el dolor para no olvidarlo; y te trae a ti, te deja aquí, para no olvidar, para doler, para odiar para callar...Para ceder y caer...Para volver a amar.

Y me digo que es mentira…Pero eres mi realidad…Mi triste y patética ironía

En un otoño

Otoño En la caída cada hoja de pardo claro te me vas, al son de una lágrima partida en miles,…entonando la melancólica sinfonía de un silencio que abrasa entre caliente y frío, entre soledad y hastío. He de esperar que duerma tu recuerdo así como duermen las hojas en el parque cuando yacen muertas o delirantes entre vientos y cascadas…He de permitirme soñar en ti aún cuando caes de mí en sales empapada…Aún cuando no te recojo para no extrañarte, para no verte, para no besarte así, a solas, en tu ausencia.
Y es cada vida caída un momento a tu lado, uno de tantos o quizás de pocos, uno de los que quedan para perderse poco a poco, en el tiempo, con el aire,…En una borrasca que limpie el árbol de mis memorias y caigan una a una sobre el fango tortuoso de las arenas que cuentan con impaciencia los segundos de un “sin ti”…Y así quizás te olvide,…en algún otoño de amor y de frío…Justo cuando se duerman las esperanzas y despierte el “sin amor”…Quedará el tapiz amarillo de ti y de mí, y pasearemos sobre el sin ser vigías de su mérito o propósito…Y veré las hojas correr, infortunadas por su escasa voluntad, arrastradas hacia un final de amparo negado; se las llevará el cascabel insonoro de una necesidad escrita con sangre y sin letras…aquella que hablaba de perderte sin sentir vacío.
El otoño perfecto me lo dará el olvido de tu risa y de tus besos…Me lo dará el castigo fiel de la muerte sensata y tibia…Me lo darán esas hojas desnudas al aire, flotando en la muerte dormida, levantándose hacia el cielo arrebatándole belleza y fulgor, negándole al Sol la delicia de los aires nostálgicos, llevándome tiernamente al pensamiento de ti habiéndote perdido…Y así, mientras se recojan los recuerdos en grises, pardos, y amarillos, quizás recuerde tu piel que la mía la extraña sin recordarla, sin recordarte…En ese otoño la pálida noche morderá mis talones, me empujará al cielo y sin menguar dolor quizás me veas llorar,…porque las hojas caen, y en ellas tú, y en ellas yo…
El otoño perfecto será así…el acontecer del olvido…el desfallecer de un amor perdido.
Y las hojas te extrañarán pues serán de ti…Pero yo no, sólo las lágrimas, sólo el otoño…Yo no.

Última noche

 Ausenc6ia Y, no importándome que mañana te vas, me disfruto tu respiración, me la respiro para guardármela en el pecho y en el corazón. Me duermo despierta para no perder un detalle que, nítido o ilusorio, será mi recordatorio de ti…En esta, la última noche.
Tu presencia es casi nula, yaces entre dos mundos y dos almas,…yazco entre ambas buscándote, buscando un trozo de ti que me pertenezca…queriendo de ti más que tu propia vida y no menos que tu esencia. Qué podría darme la mañana para seducir tu rastro y no alejarlo de mí…Y sé que te irás con el vapor de rocío…pues en ti no soy más que ceniza escrita en fuego…no soy nada.
Trato desesperadamente de beberme tu aire, de enjugarme en tu aroma de Sol…Trato de tocarte sin moverme, trato de alcanzarte aún sin verte…Es esto tan inevitable como el amor que encierro en mi enmudecida boca que derrama en ti los besos que no pueden ser dados. Te veo y tiemblo, y me grito a mí misma para enojar mi deseo…Te veo y lloro, para mojarme más de amor, para lavar mi rabia, para limpiar mi alma. Tú sólo respiras, existes, y te haces mi droga, mi muerte. Te veo a oscuras, invisible, imperceptible pero hermosa…Y cierro mis ojos sólo para alcanzarte, para vivirte un minuto, para recordar la chispa cálida de tu abrazo, de tu cuerpo cercano, de tu piel en mis dedos, de tus labios sinceros, de tus ojos callados…Y lloro.
Y es que es esta la despedida, una de tantas más que inventaré,…una de muchas otras que olvidaré…Porque son mis manos la tinaja que no rebosa, nunca de ti…Y es que no eres suficiente, jamás serás demasiada…Porque te amo,…porque de ti son mis anhelos y de ti mis desengaños. No quiero no verte, no quiero sentirte,…no sino estás, no si te vas.
En tu decisión sé que te irás,…me dejarás el desamor y las ansias,…partirás con la mirada distante y tu alma ausente. Te robarás el sueño de esta noche…uno de colores, uno de magia…Y olvidarás. Por eso te bebo, para ahogarme de ti,…para olvidarme de mí y ser infinita en cuanto eres, en cuanto soy aquí, contigo…Me bebo esta felicidad última así como te bebí en ese beso…Y me olvido del olvidarte para que al menos permanezcas intacta en lo intacto de mi alma.
En esta última noche…Me pienso como lo último de ti, porque sentirte ajena ya es mi mal…sentirte lejos mi perdición…amarte tanto mi maldición y delirio…Y mañana, verte partir será el final, el mío…de este hogar al que llamaste mundo y yo llamé absurdamente amor.
Te perderé, pero no hoy, no esta noche…no esta noche…

En esta última noche te amo,
te siento,
te extraño de cerca y de lejos te observo,…
para no olvidarte…
para siempre disfrutarte…
desde adentro…

…desde siempre…

Yo sólo finjo

La_soledad_del_que_espera Este es sin duda un amor inútil,…una pequeña gota de agua que jamás debió probarse, que jamás debió sentirse como elixir. Temo decir que he bebido de ti lo suficiente como para embriagarme por completo de amor,…y de sentir esto quizás debo preferir no haberme sumido en el destello fino y limpio que reflejaba la botella de semejante ambrosía…
No es para menos ni para más, pues soy yo la de la rabia y la del frío,…soy yo la que se refleja entre ranuras pálidas en la pared buscando sólo un hueco más,…uno más para esconder la pieza de mi alma que aún no sucumbe, que aún no tiembla. ¿Qué es esta amargura y por qué se jacta de mi ser inconforme?…Diré que es un dolor de esos indecibles que se descorchan una y otra vez en ese punto entre las costillas y el alma, entre el corazón y el estómago, en el medio de la nada y al tiempo en el medio de todo…Es un dolor absurdo y creo que roza la inconformidad,…inconforme porque no hace llorar, no del todo; no destroza, no mata, y así debería ser,…así deberían ser los dolores cuando son tan infinitos como la estupidez que se permite sentirlo. Deberían ser asesinos, deberían ser castigos de muerte…pero no en vida, nunca en vida…No entre palabras, y no en ausencia de ellas.
De ti es esto lo que me queda, un silencio infundado entre palabras proscritas que ni digo yo, ni dices tú,…No queda nada, y es tan grande esa nada que ha transformado su alba en un todo que despierta entre ocasos negruzcos buscando la felicidad,…felicidad adscrita en los golpes de pecho, en los sinsabores de la lengua, en las lágrimas enjugadas por las manos.

Creo hoy que el amor, tu amor, debió esfumarse al tiempo que aparecía, que las letras fueron la cúspide de mi tontería y de un engaño no planeado, de un juego planillado de a dos pero jugado sólo de a uno. Y te pienso y no lo creo, y me pienso y no me encuentro…y nos pienso y es un todo maravilloso que no se adjunta al olvido…Y finjo y lo logro, y luego me sonrío, y descubro que no es más que un ayer cautivado de lejos,…y que éste no es más que un hoy vivido entre sueños. Y finjo, y lo logro,…y quizás logro odiarte por segundos, por milésimas, y te encierro en donde no te veo y no te siento…Y te vas de mí, de mi locura y mi cordura,…Y finjo…yo sólo finjo.
Pero así como el alma te gritó en silencio, así mismo te llora,…con el dolor enmudecido por la rabia, con los labios sostenidos entre dientes, con los puños cerrados contra la cama, con el alma envuelta entre saladas corrientes. Y me quedo,…y se queda, porque el dolor no se va cuando creo que he fingido lo suficiente. Él se ciñe al remanente ínfimo de una esperanza que más que ser de esperar es una nimiedad…Pero en ella estoy absorta, en ti estoy perdida…Y entre ambas arrinconada, amenazada y, poco a poco fallecida. Él se queda, yo me quedo…Él me duele…tú me dueles!
No importa lo mucho que diga, lo importa lo que tú calles…el silencio es la reserva que estalla entre pómulos enrojecidos de rabia y soledad…No cabe decir palabra,…no vale gritar silencios,…no sirve escudriñar olvido. Pues lo que se finge es fingido después de todo y es el laberinto predilecto para el amor cuando no se le quiere,…es sólo que, olvidé que el amor es sabio y, que, entre laberintos el vuela,…no necesita hacer más…Sólo volar para encontrarme…Así como volé contigo un día entre párrafos escritos y vividos,…así mismo él aún me busca, dizque en pos tuyo…dizque en pos mío…Pero ni tú ni yo, al menos no en un “juntas”…jamás en un “siempre”…Este es sin duda un amor inútil…inútil es este amor.

Y finjo…yo sólo finjo

No soy la que te extraña

aus4encia Y quién te dijo que soy la única que te extraña, no te me engañés,…si es que las paredes aprendieron de mí lo que aman de vos y se desesperan como yo cuando ni aparecés ni sos! Te digo mujer que sos más que pura ausencia, porque yo cierro los ojos y te beso igual,…porque yo extiendo mis manos y ahí estás,…porque de noche te hablo, con dolores derramados de a goticas, pero te hablo, te llamo y te encuentro, vos ahí estás!
No creás que el mundo no te extraña, porque aún tengo fuerzas para levantarme de estos cojines para mirar por la ventana y sentir el frío que estremece los árboles,…veo el hielo sobre el agua, y los diamantes desplegados de la Luna al son de una sonata melancólica que resuena entre burbujas enterradas…el pasto yace pálido y en él llora el alba. Nuestra casa tiembla…no es el piso, son las paredes, las que escucharon el vals del primer beso y fotografiaron imaginantes de nuestra historia…El cielo opaco con una única estrella, que no sé si es la tuya o la mía…el viento quejumbroso entre ramas secas y frías…Las alondras despiertas porque la noche aún no duerme…Y al respirar…un granizo que entra al pecho y regresa en frío…
Así que entre verte y no verte…Tengo que imaginarte…a ver si así no se muere el rinconcito de allí…a ver si de alguna manera despierto los espacios derrotados con palabras…A ver si así mi mundo te recuerda. Tocará inventarme un calendario completo…un febrero para sonreír, un marzo para conversar…un abril para alcanzar a amar…Un mayo para continuar hasta junio y en julio decidir si la fe permanece en vos…Un agosto para llamarte propia, llamarte mía; un septiembre para no callarme la boca y cantarte un “te amo” con los vecinos de las auroras…Un octubre de éxtasis para probarte de a poquitos y no cansarme de vos,…Un noviembre para tocar el otoño abrigadita con vos…Un diciembre para celebrar tu abrazo…Un enero para decirte un gracias congelado de emoción pero ardiendo de puritica pasión…
Un calendario completico para no extrañarte, mientras que te pinto los amaneceres de rojito para que no olvidés que te pienso, que te sueño y que te quiero así con un año reducido en segundos…sentadita esperando a que el día me empiece para quererte un poquitico más…
¿Si ves que no soy la que te extraña?…Te están extrañando tus palabras, esas que no dijiste porque olvidaste…Te están extrañando los deseos que dejaste tirados en el piso que sintió tu calor en las mañanas cuando despertamos compartiendo aire…Te está extrañando la desnudez no divisada…Yo sólo te extraño porque es un abril…uno de tantos…Me conjugo con todo para pensar en vos, para no dejar que sea un peso de soledades…Porque vos te fuiste…pero entre rimas y llantos, entre vientos y fríos, entre los intentos de días, vos estás,…entre todos metida…
Yo me hago la que te puedo ver dormir…la que te imagina a ojitos cerrados y te cuida,…La que se acerca a ti y casi casi entre caricias del viento te toca…pero no, no soy yo…yo me quedé aquí…ésa de allá es la que tu piel desea…
Yo me paro a ver llover…por eso me ves así como mojada y con cara como de triste…pero no…no soy yo…acordate de que a mí me dejaste acá…Ésa de allá es la que te extraña…
Con enojo remojado en sal te digo mujer…Yo no te extraño…Yo sólo me lluevo, y ya…Esto no es de triste, es de nostalgia calladita…No es de adiós, es de un hola retrasado…Y no, no mujer, no soy la que está ahí afuerita aguantando golpes de agua…ésa es la parte mía que te quiere…Esta que escribe,…es la que te ama.