It’s like

LSBNS_MNS__349__IMG___001 Es como ver la lluvia caer mientras te asomas en la ventana, parece que te vas a mojar, parece que es mejor retirarte un paso hacia atrás, pero sabes que no recibirás una sola gota, porque aunque invisible, sabes que hay algo entre ti y el frío que no permite que siquiera te roce o te piense húmeda.
Es como imaginar que cada minuto de la vida es dulce aún siendo amargos uno tras el otro, sólo lo imaginas, sólo te lo inventas y lo tienes frente a ti, un pastel de una suavidad indescriptible entre tu lengua y con un sabor maravilloso en tu garganta. Sabes que no se estropearía su aroma o textura, es simplemente perfecto y exclusivamente tuyo.
Es como ver un atardecer con el mar separándote de los rasguños del sol...Hay una agonía que acompaña ese momento, pero nunca la tristeza alcanza a invadirte por completo, porque lo hermoso es sublime, y aún bajo las lágrimas de la armonía, es preciso alegrarse ante la misma melancolía.
Es como inclinar tu cuerpo para mirar al vacío, hay un deseo inconsciente de lanzarte a él, pero hay un cierto temor que te mantiene con los pies firmes sobre la tierra...Sin embargo, se apodera de ti esa extraña curiosidad...”What if”, y ahora es el temor de no lanzarte el que busca despegarte del suelo.
Es como ver una rosa en capullo y prepararte para verla florecer. El rocío la recubre, el frío comienza a desaparecer, los pétalos comienzan a colonizar esa hermosa funda oscura...Y sabes para ti mismo que a pesar de que es el comienzo de un final, la historia, aunque corta, será hermosa y dejará atrás un momento digno de saborear con tus memorias. Cada historia tiene un final, pero cada final trae consigo un nuevo comienzo...

Todo cuanto veo, todo cuanto sueño, todo cuanto imagino...Es como tú, verte, soñarte e imaginarte. Es como ser para ti, ¡no! es serlo enteramente y no dejar de serlo aún en las noches, aún en los días, aún en las confusiones o en mis más plenas seguridades. Porque cuando te miro y me veo en tus ojos reflejada, alcanzo a percibir algo más grande que yo, algo que no puedo tocar ni alcanzar, algo que domina sobre mi templanza y que me reblandece. Veo miles de cosas superiores a mí, y son cosas que no quiero tener, porque son tuyas, y porque con ellas es que me tocas cuando me miras. Sensaciones de ti como un vacío, una mañana, una flor o la lluvia, todo posándose en mí, todo tocándome, todo haciéndome sentirte.

It’s like the rain, and I want you to wt mi skin whit your breath, with your sweat, with your blood...
It’s like the afternoon, warm and comfortable…
It’s like the nothing, cuz I don’t wanna see anything but you…
It’s like a flower, strong, but still beauty and gourgeous…
It’s like you and everything is about you, my little girl, my life, my biggest love…

I't’s like…Like I love you…

Mi querida niña

Mi querida niña Te escribo, no con la sensación de amarte, sino con el sinsabor de tener en descubierto mi corazón frente a la llegada del peor enemigo de una ilusión: la desesperanza. He comprendido que más allá de las muchas victorias que posee nuestro pasado, es el presente el que ahora lastima los agregados sucesivos de intentos por levantar una buena contradicción de nuestra historia. Hoy me golpea la amargura de hallarme perdida al tiempo que te pierdo a ti con pasos tan constantes como los de la vida misma; siento desvanecerme con el caer de la noche y me embarga una tristeza sórdida y fría que me hace temerle al futuro. Temo pensar que cualquier tentativa por alcanzarte es una pérdida de energía transformada en las muchas emociones que podrían moverme hacia ti mientras que tú te alejas con una marcha acelerada en una dirección que siempre es paralela y que, sin desearlo para mí, se hace inevitablemente inalcanzable.
Nuestro momento se perdió en el fracaso, y es lamentable esta angustia de haberte perdido sin desearlo y de querer recuperarte sin lograrlo.
Fue un instante a tu lado, un simple minuto, un corto periodo de tiempo que nos acercó tanto como el mar al cielo en el horizonte...Fuiste mi vida, y sentirte aún como ella es lo que me deja inválida, es lo que me deja falleciendo en las manos de la nada.
Quise recaudar para ti las buenas memorias, los buenos momentos y los mejores sentimientos; pero a veces las mejores intenciones no abarcan las más grandes expectativas...Y, creo que descubrirte tras la cortina de lo imposible ha atentado en contra de las intenciones más nobles que puedo tener para y por ti.
He establecido que no puedo más que amarte, que mi naturaleza se constituye justo donde termina la tuya e incluso se encuentra con ella en el punto en el que comienzo a pertenecerte en mente, cuerpo y corazón...Mis ojos sólo te perciben de la forma más adorable en la que pueda distinguirse tu existencia, sólo así te miro, sólo así te observo, sólo así te amo.
No me hallo confundida, porque lo que te entregué fue más de lo que podría haber esperado de mí misma, mis manos se llenaron por ti y se vaciaron por completo ante las tuyas cuando lo pediste e incluso sin que lo pidieras...Pero no te diré que no me hallo vacía, porque de ti me abastecía, contigo fui plena, contigo fui feliz.Nunca hay errores, hay decisiones mal tomadas, hay oportunidades malgastadas...Quisiera que fuera fácil despedirte con el adjetivo “error”, pero considero improbable que un error logre cambiar un alma, o bien, logre lo mejor de dos personas que intentan distinguirse entre sí dentro de un mundo lleno de grandes incoherencias que busca recrear un amor en la ilógica aún cuando el corazón no necesita congruencias sino falta de ellas. Fuiste y eres un acierto, el mejor de mi existencia, el único escogido por mi ausencia de razón, y por tanto, el único al que le he pertenecido enteramente con todo lo que hago y soy. Lo que me llena es tuyo, así como lo ha sido desde que tu mano conoció la mía, desde que tu boca me sonrió, desde que tus ojos se posaron de forma diferente en los míos. Busco razones para odiarte, pero no necesito hacerlo, mis palabras podrán intentar aborrecerte...Pero mi amor y mi necesidad de tenerte como un bien propio, y las tantas miles de palabras que se rebuscan entre ellas para formar una prosa hospedera de cariño sobrepasan mi propia voluntad de amarrarte a un mundo en el que quizás podría yo detestar tu belleza. Yo soy un barco perdido en tu sangre, tu corazón mi faro y tus deseos mi timón. Me establezco donde quieras y tomo las rutas que por ti decidas para mi horizonte. Te amo, y es una emoción irreal gracias a lo que de ti emana...No puedo más que adorar la dulzura con la que sonríes y admirar la ternura con la que callas...Te amo, y no puedo más que dejarme caer, dejarme llevar...Si el tiempo ha de traer el olvido a mi regazo, que me descubra feliz de recordarte cuando de una memoria seas parte.
Si el tiempo ha de traerte de vuelta a mi camino, que sea factible encontrarte recubierta de dicha como mi vida de chocolate.
Si el tiempo te hiciera amarme...Que el firmamento permanezca siempre azul para la mirada fija de tus ojos, que la sangre permanezca hirviendo ante tu escurridiza pasión, que el Sol ilumine las mañanas de hallarte en mis brazos, que la luna calle mientras soñamos al son de la alondra...Que el tiempo nos alcance para hacernos propias, y que el corazón crezca en emoción por cada sonrisa que se dibuje en mi rostro si responde a un gesto o una palabra tuya que aún en silencio podrá describirme un te amo.Mil noches nos separan, mil noches más nos separarán...Que comience la número uno y que las otras mil no tarden en llegar, porque aspiro a que esta soledad no dure, aspiro a que el vacío no se establezca...Aspiro a que mi felicidad, por ti, de nuevo aparezca.No te escribo con tristeza sino con resignación, aquella que nace de un pequeño intento por olvidarte sin querer borrarte, de borrarte sin querer arrancarte...Un intento mío por no amarte más que ha concluido en una muerte en vida y un odio retribuido en muerte. Te escriben hoy mi llanto y mis lágrimas, te escribe mi estupidez y la melancolía...Te escribe la tristeza y la desolación, la desventura y la desesperanza...Te escribo yo sin ti, sin mí...Sin nada.

¿Quisiera?

654046ux7 Como quisiera poder decir que tu imagen se ha borrado por completo de mí, decir que tu recuerdo no logra tocarme ahora porque he levantado barreras que me protegen nada más que de tu existencia, decir que no te veo en las noches más oscuras y frías de todas deseando tus brazos y tu aliento tibio cerca de mí, decir que no te encuentro en cada una de mis visiones diarias, o decir finalmente que por fin he logrado dejar de amarte.
Me siento confinada en el deseo absoluto de tenerte de nuevo, me ahogo en la misma expectativa de amarrarme a ti como solía hacerlo antes, impedir tu huída, impedir tus pasos en dirección contraria, impedir que me olvides...No alcanzas a imaginar la necesidad de amarte, tanto así, como la necesidad de respirar y de que mi corazón se sobresalte cada segundo. Eres la llave de mi alma, y a mi alma perteneces como ocultándote de ti misma recorriendo cada uno de los pasillos de mis venas, limpiándome poco a poco y creando en mí un delirio que es frustración si no lo calmas tú misma.

Te elevo mi adoración, no por ser tú de la divinidad ni compañera del altar de Dios, sino como parte de una emoción que te corresponde enteramente y que convoca cada día un poco más de mi cordura para echarle río abajo con la pasión que se desvanece con la soledad.
Todo esto queda en mí, y no son remanentes, no son residuos u olvidos olvidados, no es un descarte o un desecho; todo se conforma como un pequeño cúmulo de nieve que rueda cuesta abajo tomando trocitos de lo que sabe que es suyo, de lo que reconoce como propio, y crece en su mismo eje, los trocitos recogidos son un todo completo cada uno de ellos; son un intento de olvidarte recorrido pero no alcanzado, son fallos a la voluntad y logros para el corazón que, aferrado con constancia, planea no dejarte ir sin siquiera volver a retomar la idea de hacer algo para favorecer dicha idea que no es fortuita y tampoco afortunada.
Tú te estás quedando, sin permiso alguno, y sin ningún tipo de compromiso con quien se desvela extrañándote. Aún te atraviesas en mis sueños generándome dudas de la realidad, aún creo que te siento y que te escucho, que te veo y que te alcanzo...Pero son engaños que creo para mí misma por la necesidad casi obsesiva de reencontrarme contigo en circunstancias más afortunadas que las que están en mi recolecta de limosnas.

Temo caminar con el recuerdo adherido a los zapatos, pero temo aún más volar sin las memorias adheridas a mi corazón, porque es por ellas que te retengo dentro de mí, como parte de mis anhelos más profundos y como el principal combustible para mi alma y mi ilusión.
Me han hipnotizado tus ojos, y en ellos he de perderme siempre que les encuentre en la soledad o bien en tu compañía...Podré olvidar la forma de tu rostro, pero jamás la luz que se desprendía de tu mirada, luz que me acompaña y que ilumina esa pequeña línea llamada camino, uno que podría llevarme a ti si tus deseos fueran coincidentes con mi añoranza.

Quisiera decir que el olvido es parte del ahora, quisiera decir que es fácil existir sin la vida que me dabas, quisiera decir que tu paso por mi piel ha sido absurdo por la tristeza de haberte perdido...Pero el sabor de tus labios y de tus palabras no existirían entonces para mis memorias, no te hubiese amado, jamás te hubiese escrito, jamás me habrías amado, y quizás, jamás habría sido yo feliz.
Duele amarte, pero dolería mucho más pasar toda una vida buscándote sin saber quién eras, sin saber que te encontraría...Sin saber si te amaría...Sin saber que me duele estar escribiendo, mientras podría estarte admirando.

Te amé y te amo, ésos son los signos de mi más grande felicidad, y de paso, signos de mi más grande existencia.

Cuatro paredes

2239147891_cc74e025e4 Cuando amas, supones que estás construyendo una habitación, cuatro paredes, cuatro rincones y un cielo raso que impide al mundo entrar en vera de tocarte, de hacerte daño. Pero, contigo aprendí a construir castillos, tan amplios y majestuosos como la misma fortuna de haberte encontrado, logrado y amado tanto como nunca había amado antes. Tu corazón se convirtió en los cimientos de nuestro suelo, soportando con valentía admirable las estructuras de nuestro acorazado hogar, cuya célula primordial serían las sonrisas y el cariño brindado. Así éramos, así eras, así era.

Pero falló la construcción, los muros se vinieron abajo aún cuando no estaban finalizados, se deslizaron como gotas de agua sobre un ventanal y nos dejaron descubiertas ante el invierno, el frío y el calor...Nos deshicimos por completo, quedándonos únicamente cuatro paredes. Los intentos se volvieron repetitivos, y a nuestra compañía se sumaron seres extraños que invadieron nuestra fortuna para arrebatarla de nuestras manos, y éstas, dejaron de sostenerse para enfriarse, para perderse...Para no encontrarnos.
Debimos fortalecer esos muros, alzarlos como una fortaleza y elevarlos hasta el cielo que no nos costaba tanto alcanzar...Era sencillo, era simplemente cuestión de fe.

Ahora, después de verte partir convertida en estrella fugaz, mantengo la mirada fija en el cielo para encontrarte de vez en cuando, en insomnio, en desvelo...Acompañas mis pesadillas y mis más valiosos sueños mientras que yo busco arrancarte de mis recuerdos y memorias –Que deberían ser tan fugaces como tú –Pero eres la recidiva de mi más grande enfermedad y de la humedad que recubre estas cuatro paredes que me encierran en un sitio lleno de ti, hecho por ti y para ti. Mis manos no dan abasto a la tarea de hacer fortalezas, así que pensar en un castillo sólo me inquieta y me llena de los deseos más profundos de verte caer del cielo nuevamente para convertirte en mi luz propia, en mi astro central...

Me has dejado paralizada en el vacío oscuro de tu ausencia, pero permaneces visible, y eso amarga la poca dulzura que le queda a mi vida, porque aunque frente a mis ojos te mantienes, para mis manos te alejas... ¿Y entonces? Entonces, me quedo sin nada, con la posibilidad pero sin la capacidad.
Son cuatro paredes que desde afuera haces irrompibles, cuatro paredes que has levantado tú para impedirme salir de ellas, o mejor, para impedirme llegar a ti. Cada día surge una capa más de adoquines reservados por tus reproches y arenilla de tus palabras.

Hace frío y está oscuro, me tiemblan las manos y el corazón apenas late...El oxígeno se agota y me quedo vacilando en la nada, oculta del mundo y de mí misma, perdida y con el desconsuelo colonizando mi esperanza de ganar alguna vez. Invisible para ti...Y vacía...Llena de nada, llena de ti.

Siente…me

Dibujo4 Habita en mí el sabor de tu boca humedecida no sólo por tu saliva sino también por tu sudor. Gotas de agua salada surgiendo de los poros abiertos de la piel, intentado inútilmente enfriar la superficie ardiente que despierta con los besos encamados. Y yo, con estas ganas acumuladas de arrancarte la ropa sin pensar dos veces en las consecuencias, solamente con mis deseos de fijar los ojos en tu piel desnuda, que frente a mí no hace más que calentar el mundo y calentarme a mí.
No pasó un solo minuto para desvestir tu frente superior, recordaba de memoria los relieves supuestos sobre tu ombligo y debajo de tu cuello, bastante hermosa te vistes desvestida, reconocer tu pecho con las yemas de mis dedos fue lo que quise hacer, logrando erizarlos un poco y a ti excitarte. Aprieto tus senos porque me llena de vapor interno hacerlo, escurro mi lengua dentro de tu boca y me muerdes los labios con fuerza sosteniéndome enfrente tuyo aún cuando yo quiero sumergirme más adentro de  ti. Mis manos se pierden en tu espalda y entre tu cintura, bajan un poco más para encontrarse con tu cola y atraparla para que se acerque hacia mí mientras que te acerco a ti a la pared más cercana. Te beso con rapidez pero con profundidad, me encuentro con tu lengua afuera de tu boca que humedece mis labios para luego meterse entre ellos y regresar al beso. Me volteas contra la pared y te frenas enfrente mío, tomas una de mis manos y la pones sobre mi cabeza entrelazando tus dedos con los míos apretando por cada movimiento armónico de tu cadera hacia mí. Tu otra mano ha comenzado a trazar una línea por el centro de mi cuello y lentamente se ha dirigido hacia abajo deteniéndose un rato en mis senos que se han erguido y sonrojado con el paso de los minutos, tu boca se desliza hacia ellos y con tu lengua los humedeces generando en mí un escalofrío que aún ahora siento recorrerme, tu mano sigue bajando y entre mi pantalón ha encontrado el rincón más húmedo de mi cuerpo que lleva bastante tiempo sin ser visitado por tus manos que vuelven a salir a la superficie después de haberme excitado un poco más y de haberme dejado con el deseo profundo de ser tocada hasta el éxtasis profundo.

  1438689247_small
Has detenido todo cuanto hacías y me has dejado muda en un momento en el que quisiera sólo gritar, me miras, mientras que yo te miro y te remiro hasta llenarme de ti por dentro y del deseo tan ardiente que se está acumulando en mí, las ganas de tocarte se han convertido en llamas encendidas que desean ser aún más poderosas para quemarse en ti, y tú sólo sostienes una sonrisa dejándome ver tus labios unos cuantos centímetros sobre mí y alejándolos del roce de los míos. Sabes que me tienes asomada en los límites del placer, sabes que así necesito besarte, pero no lo haces y desconozco la razón. Busco tus labios, busco tu lengua, busco tu boca y no me dejas llegar a ellos, el clima de la habitación ha comenzado a atemperarse con el ambiente tibio de nuestros cuerpos semidesnudos, y se sienten los alientos cálidos derivados de la respiración agitada de ambas…Por fin, alcanzo tu boca, y una vez que la tengo para mí de nuevo me tomas por la cintura en un arrebato y me tiras en la cama. Tus manos se han quedado tendidas hacia abajo encontrándose con mis piernas aún vestidas y que recoges y doblas para meterte entre ellas mientras que me tocas comenzando desde la punta de las rodillas hasta los límites inferiores de la cintura, te deslizas fuertemente sin omitir espacio alguno del recorrido y adentras tus intenciones tocándome por el extremo interno de las piernas y dirigiéndote hacia el norte, donde tu mano se topará de nuevo con mi máxima intimidad aún cubierta por las ropas que impiden el roce completo. Tomas el botón del jean y lo desabrochas con impaciencia mientras que me besas en un intento por no perder el momento, deslizas el cierre y con segundas intenciones presionas con fuerza adentrando tus dedos por los espacios que ha dejado descubiertos. Prosigues desnudándome por completo y mirando lo que con tanta creatividad y desesperación haz descubierto…te concentras de nuevo en mí; te tiendes en un solo movimiento sobre mi desnudez y me invitas a quitar lo que aún queda de ropa en ti, no lo dudo dos veces y desde mi pasividad desabrocho y quito tu pantalón para igualarte a mí, mis manos persiguen tu espalda que se ha comenzado a sentir húmeda y caliente, veo por tu frente resbalando algunas gotas de sudor que no pienso dos veces en recoger con mis manos al tiempo que acaricio tu rostro mientras que en un beso interminado nos seguimos encontrando con la pasión labio a labio, rozándola con la lengua húmeda y suave. Nuestros cuerpos se descubren desnudos y no desaprovechan la oportunidad de conocerse por completo, siento tus senos intercalados con los míos, y tus piernas buscan entre las mías la posición más adecuada para lograr el roce en su totalidad; abandonas el frente y te tiendes como persiguiendo las manecillas de un reloj, comenzamos un juego de extremidades que se tocan entre sí tratando de encontrar un encaje perfecto para el éxtasis, una situación orgásmica entre gemidos, latidos y bocas ya no compartidas. El movimiento de nuestras piernas se torna rápido y atrevido y se acompaña con nuestras caderas al compás del deseo y de las ganas de sentirnos la una a la otra…Nuestros sexos humedecidos se encuentran entre sí y se rozan con la intención de estimularse y de seguirse hacia el orgasmo compartido, ya, bajo el estímulo de la manipulación que les hemos cedido, te escucho gemir cerca de mis pies mientras que aún te contoneas hacia mí. Ahora mismo necesito de tus besos para calmar mis ganas de ti, que aún estando en proceso de saciarse, se incrementan y piden tu boca a gritos. Giras tu cuerpo sobre el mío, y tu rostro regresa al mío goteando sudor sobre mi frente, te recibo con los ojos cerrados y con mis labios dispuestos a recibir tu lengua y tu boca para extasiarme aún más en ellos.

Dibujo1

Estando sobre mí de nuevo, encajada entre mis espacios y ubicando tus voluptuosidades entre mis relieves, siento como tu mano busca de nuevo la línea que ha trazado anteriormente y ahora que tiene el camino abierto se incorpora dentro de mí con un movimiento lento pero seguro hacia la humedad propiamente dicha. Tus dedos se pierden en la intimidad de mi desnudez mientras que yo comienzo a perderme en la sensación de un dolor aparentemente inocuo cediéndole presión a la cama que me sostiene y que siento que sobra debajo de mí, me llena un escalofrío profundo que se va acumulando en la garganta a modo de nudo que escupo tras gemidos cortos pero profundos que se pierden entre los sonidos que surgen de la cama según los movimientos que provienen de nuestros cuerpos, siguiendo esta gran sensación y acorándose con el éxtasis que respiro de tu aliento. Me aferro a tu espalda arañándola y apretándola para acercarte a mí y que no pierdas la armonía de tus movimientos que aumentan su frecuencia y profundidad, tus dedos no se detienen y tu pubis sigue acercándose a la mía mientras que yo trato de acercarte la mía y de moverla para dirigir el ritmo de tus dedos. Mi cadera acompaña el movimiento de tus dedos casi tibios incrementando la tensión que se está liberando en la habitación…Tus besos comienzan a quedarse estacionados en mi boca buscando un poco de descanso y nuestros pulmones apenas si pueden darse abasto, muerdes mis labios y me sueltas para comenzar a respirar por tu boca. El sudor rellena los espacios vacíos que hay entre nosotras que somos las coristas del placer cuando nada más puede escucharse a nuestro alrededor, más que el gemido de la cama que parece compartir el éxtasis del que nos estamos llenando justo ahora con la timidez desaparecida y con el placer coloreando nuestras mejillas e inundándonos de un calor antes compartido que quería desfogarse entre besos, manos, piernas, pliegues y movimientos. Con tus dedos y sus alcances hacia mis zonas descubiertas y abiertas para ti, el dolor se ha transformado en una explosión interna de sensaciones estacionadas en la cima del éxtasis que ha pasado desde mirarte hasta sentirte como parte de mí lográndome excitada para ti y tus objetivos. Ahora, sorprendes mis sentidos y su umbral de exquisito placer bajo un beso totalmente entregado buscando en mi boca la humedad que necesitas para continuar el acto, tus manos han tomado las mías para amarrarlas sobre la almohada en la que estoy recostada y pierdo el contacto con tus ojos, tus piernas comienzan a deslizarse y a forzar las mías a abrirse un poco más, tus labios, tu lengua se sienten húmedos traspasando los límites inferiores de mi cuello, siento como rodeas con tu boca uno de mis pezones para luego lamerlo, dejándome un escalofrío que me recorre en línea recta hacia el ombligo y luego un poco más abajo, tus manos ahora acompañan tu boca y pasan sobre mi vientre acariciándolo mientras que siento el camino mojado que has dejado por todo mi cuerpo que al contacto con el aire me provoca y me tienta a continuar buscando saciarme de ti. 

lesbian2Tus manos llegan a mis piernas y ante tu contacto con ellas me recorre un temblor en todo el cuerpo, que me deja muda y casi pasmada ante la acción de tu boca, que poco a poco se acerca más y más hacia mi entrepierna. Tus manos, tan curiosas como un gato, comienzan a tocarme con delicadeza en intentos de caricias que rebotan de nuevo mis ganas de estallar, pasas tu mano sin introducirla en ningún lugar específico, le das tiempo de aparecer al éxtasis que ocasionas con cada movimiento por mínimo que sea, y luego tu boca toma partido, humedad con humedad, tibio y tibio, pero no buscas concluir rápido, así que besas despacio y siento que tu lengua logra alcanzar mi clítoris un segundo por vez, tus manos mientras tanto se entretienen seduciendo mis pechos manteniéndolos erguidos y a mí por completo excitada. De repente, el juego de tu lengua se intensifica y se encuentra con mis nervios pasionalmente seducidos por el roce de tus dedos unos minutos antes y les reemplaza ella, húmeda y cálida por terreno propio mientras que yo, hecha una piedra hirviente me tiendo en la incapacidad y estiro mi cuello hacia atrás buscando modos de desechar las cargas eléctricas que por tu boca y tu lengua se crean bajo mi vientre. Mis manos buscan tu cabeza y la dirigen aún más precisa hacia donde debe moverse al tiempo que yo me muevo debajo de tu presencia ubicándome exactamente en el punto más alto de placer. Como parafina hirviente siento que me recorre el sudor y como un río helado siento que me recorres tú con la suavidad de tu tacto y de tu humedad. Siento que se me retuerce la cabeza y me inundan las ganas de delirar ante tu actuación, que continúa y se guía paso a paso según los gemidos que te regalo, apresurados y ya casi no tan profundos por la escases de aire que orgásmicamente me ha dejado sin oxígeno alguno…Todo él, botado en el aire aniquilado por la maestría de tu boca, de tu boca y tu lengua, de tu lengua y su humedad, de su humedad y su suavidad. La tensión se recrea en el momento y mis manos buscan agarrarse como bajando de una montaña rusa, las piernas no se encuentran a sí mismas aún cuando siento en ellas tus tibias manos tocándolas y apretándolas…Tomo entre mis dedos los excesos de las sábanas buscando liberar por ellos el éxtasis recogido. Las respiraciones se encuentran de nuevo cuando detienes justamente las pasionales aventuras de tu lengua en mi cuerpo.

Dibujo5

Mi espalda le ha dado un último golpe a la cama en el que iban contenidos los gritos atragantados y los gemidos pasmados entre besos, te entrego en un grito enmudecido el resultado de nuestro encuentro. Recupero un poco de la conciencia que me quedaba después de ser parte de la cena de tus labios…mi cabeza ahora tendida hacia atrás busca tu rostro mojado para verle sonriente y cansado, coloreado y llamativo para mí, que desesperadamente necesito de un beso que me devuelva la vida que lograste robar de mis latidos segundos atrás. Te veo en una sensualidad encantadora y ladrona de momentos de calma que terminan como hoy, en tu piel, en tus húmedos espacios y con tus manos sobre los míos. La exquisitez del pulso removido por tus astutas manos que en frío despertaron lo caliente, el veneno de tus besos que desaparece las incomodidades para convertirlas en lujuria, los pasos de tu lengua que como de ambrosía se alimentó de la intimidad de mi cuerpo nombrada bajo la desnudez de ambas…El éxtasis y el clímax alcanzado entre espacios llenos de carne y de pasión…Y finalmente…Con un beso se cierra el acto, pero no termina la escena, porque una vez descansados los cuerpos, serán fieles de nuevo a la aparición del deseo.
Mientras, te miraré, nariz con nariz, abrazada a tu geografía sin soltar por un momento la cintura que me mata y que me hace migajas cuando se presta para tomarla así en tu desnudez, me cautivo por tus labios y por el espacio que decoran y que exploro beso tras beso; me pinto un cuadro de tu piel canela palpable para mis delirios carnales, me comparto la sensualidad con la que reposas en mi cama cubierta de los restos fluidos de nuestra encarnación femenina.
Respiro tus alientos y te siento en todo lo que soy…el mejor momento es cuando sé que estás compartiendo mi deseo y que no te vas de mí. Que te tengo aquí, y que en cualquier momento contigo presente, siempre será posible hacer el amor.

wnf1