Acompáñame esta noche

lesbianas

Acompáñame hoy mi amada, hoy cuando las luces conozcan el vacío y se apaguen, hoy cuando los silencios sean raudos y casi licenciosos.
Entra en la caverna de mi abrigo y estremécete con las sombras que se deslizan lenta y sutilmente entre sábanas y paredes.
No me escondas tus manos, libéralas sin presión y abastéceme de pasión y de reconfortante deseo.
Que se llenen tus vacíos y que se sacien las curiosidades que tu imaginación dibuja una y otra vez en tu soledad taciturna.
Ven, recuéstate a mi lado, en las colinas habitadas solo por dos, sé mi abrigo y mi sollozo eterno, conviértete en mi máxima ambición y no dejes de tocarme por omisión.
Acariciar tu figura quiero, acariciar tu existencia y saborear tus espacios…Conocer tu cuerpo y más que él tu alma, permíteme amarte en silencio y hacer dormir tu calma.
Cierra tus ojos mientras los míos contemplan tu ser, y déjate desnudar para hipnotizar mis sentidos al entregarme.
Espera mis recorridos, y vívelos, siénteme estremecer y saluda con un beso mis alabanzas a tu ser.
Lléname de ti, no escatimes, sólo vive mi presencia, y con mis manos, con mi boca y mis espacios déjame escribir en ti, formar metáforas dignas de tu éxtasis.
Quédate, pero quédate en silencio, que hablen tus latidos y tu respiración.
Quédate sobre mí si lo deseas, deja que tu sudor y el mío se confundan, déjame perder la vida entre tu abrazo y tus movimientos…Déjame sentirte.
Víveme como te vivo yo a ti, despierta mi lujuria, llámame a tocarte, incítame a besarte; y posa tu existencia en mí, que hable tu cuerpo, no tus palabras…Piérdete que entre ti yo me he perdido, ámame, reconfórtame…Lléname.

Acompáñame hoy en la noche, cuando la penumbra sea tu entrada a mi cama, cuando tu llave sean tus manos, cuando la censura comience en tus labios. Préstame por hoy tu lengua y tu cuerpo, préstame tu calor, reconóceme como tuya.
Acompáñame hoy, acompáñame y entre luchas pasionales, hagamos el amor.

Retrato de ella

Ella sólo pudo asir su existencia a un sillón, que le recibiría sin percatarse del verdadero peso de su pena. Sus ojos, acaudalados y tristes buscaron el ventanal de la habitación, que entre lo opaco y luminoso lograba transmitir la agonía del firmamento, y allí fue donde se posó su mirada, detallando la delicadeza con que las gotas de lluvia lavaban los últimos instantes de su felicidad. La pasión sucedió aquel hecho, y como cristales azucarados se desvaneció en la humedad de sus mejillas, al tiempo que sus manos resistían apenas el frío de la soledad que la poseería para siempre.
Palabras desesperadas surgían y convocaban reuniones apetecibles sólo por la amargura, para formar nidos de espinas yacentes en su garganta. El mentón podía soportar por unos momentos la presión de dicha intranquila paz, que aún siendo contradictoria le merecía honores –y más que honores un eterno sollozo- y por honores conocería la gloriosa victoria de aquel amor que le perteneció a ella y a su corazón por un corto instante, por un momento que siendo miserable fue casi eterno.
La majestuosidad de su presencia se sumió en algún lugar, rayando entre la locura y la ternura fiel que irradiaban sus ojos. Era como ver un atardecer, hermoso y nostálgico al tiempo. Un momento de silencio se vivió para darle lugar al grito más profundo y desgarrador, aquel, naciente de las corrientes del más caudaloso río que tiende a saciar la sed de los corazones valientes que buscan alcanzar fronteras más allá de las posibilidades, –un grito silencioso-
Su inmóvil figura parecía desear a lo lejos una caricia, un beso, un roce…Y entre todo ello, quería encontrar un rumbo, uno fijo y consolador hacia los brazos de quien le robara la razón en un pasado fortuito pero memorable. De momento en momento surgía una sonrisa en sus labios, como si a través de los vidrios lograra percibir una alegría celestial concebida con el nombre de su amada; entonces era cuando sus manos se aferraban a los bordes sutilmente detallados de sus vestidos, imagino la presencia de encuentros carnales en su pensamiento, su necesidad de sentir deseo y desenfrenada pasión, tan ferviente como desde el momento en que logró probar el sabor de su piel con lengua y cuerpo…Deseaba, y ese deseo residía en el lenguaje de su geografía.
Un centenar de emociones experimentó en un minuto, y la eternidad le permitió permanecer allí, perdida en su inacabada exploración de aquellos momentos de viveza y extraordinaria dicha. Fue una contradicción conjugada entre la tristeza y la sensación aparente de una presencia, su favorita. La agonía, la nostalgia y la quietud reinaron su rostro y en un segundo no planeado –no por ella, no por mí- cerró sus ojos, y permaneció ahí, distante, encantadoramente extasiada y a la vez tan inocente como su juventud.

Ella supo llorar, felicidad o tristeza fueron sus razones…
Pero nunca aprendió a perder…Perdió su amor en el filo de una cumbre, y todo lo que pudo hacer fue saltar. Sus alas jamás se desprendieron así que cayó, en un vacío del que no logró escapar…De ella murió su alma, y la vimos desvanecerse mientras que intentaba –inútilmente- ahogar su corazón en el éter de su vida.

Permaneció sentada, y con ella su pena y tristeza abatidas. Regaló al viento un suspiro, decoró la habitación con una sonrisa, humedeció el árido momento con una lágrima y cedió sus latidos a quien amó. No perdía nada, simplemente descansó.

Ella supo amar, y lo aprendió por quien estando ausente, ella hasta aquel momento, buscaba hallar presente.

Mis errores

Waiting_For_You_by_jjap A uno solo le atañen mis asuntos, aún cuando mis asuntos no deben ser de importancia para nada ni siquiera para mis errores. A uno le debo mi desdicha siempre que sea ella por encima del primero, y por encima ha estado aún cuando las culpas deberían desaparecer con el tiempo y con la soledad. Un error, uno, y quizás el más grande por ser el que más daño infringe en mi espalda y la espalda de mis ganas y de mi propia voluntad. Uno.

Uno multiplicado por cuántos más…Y cuántos miles como resultado final?
…Lo lamento…

Cierro mis ojos y trato de recapitular el pasado, no tendría cómo no hacerlo porque mi memoria es la piedra angular de la nostalgia que sostengo en mis hombros. No trato de esconder culpas, no trato de cederlas a tu peso, trato de desaparecer la necesidad de hallar reproches, y aún más, trato de perdonarme a mí misma habiéndote perdonado ya a ti. Pero logrando lo último, no he logrado lo primero, y está en mi arrepentimiento y como un reproche para mí misma el haberte dejado partir. Un error, y detrás de él un aglomerado único que sólo tú conoces, porque sólo los vemos cuando son expresados…La caridad de unas cuantas palabras tuyas ayudaría a establecer mis límites pasados contigo, pero, no por amabilidad, no por condescendencia, no por un poco de consideración inclinas un poco tu voz hacia la proclamación de “aquello” que aún tomando prestada mi tranquilidad, dejará libres los momentos turbios como el agua salada, en los que intento responder ¿Qué pasó?

Mis errores pesan en tu corazón? No sé decirlo, pero hacen parte de tu pasado, mientras que de mi presente hacen su morada. Es algo inconcluso, es uno de los vacíos y ciertamente una de las necesidades de mis oídos y por ende de la tranquilidad de mi corazón. Yo sé que fallé, sé que no estoy libre de malas consideraciones y que la mancha recubre las imágenes que hay en ti de mí. Si llegases a quererlo, háblame, cuéntame, pero no dejes en zozobra a un ser que se desprecia a sí mismo por no encontrar el coraje de desmentir en su propia cara las verdades que ahora le alejan de la felicidad más profunda, lograda sólo contigo y sólo por ti.

Termina la ecuación, y déjame simplemente conocer el resultado…he dicho que es uno…Pero sé que uno no será.

Lo lamento…No quise escapar de ti…

Decir adiós

digo_adios2 No sé cuánto tiempo llevo esperando la gracia de una despedida poco dolorosa para retirarme de tu vida, siento la necesidad de dar miles de pasos hacia atrás, quizás para no conocerte, quizás para no adorarte, pero siempre con la certeza de simplemente desaparecer para ti. Me ahogan a diario miles de nudos en la garganta, palabras no dichas, llantos no expuestos y cientos de sentimientos no dedicados a ti, que los creas, que los construyes.

Todos mis planes han tocado fondo en lugar de alcanzar el cielo, y tú, que con tu presencia me hiciste tan valiente como para luchar por ellos, con tu ausencia me has hecho débil y no logro explicármelo a mí o a mi pequeño mundo. Me devoro en un día las ideas absurdas que podrían ayudar a olvidarte, pareciera que llevo una lista de intentos fallidos, tan fallidos que merecen un entierro digno pero poco honorable, han fallecido en batalla y ninguno de ellos ha llegado a la gloria de un mínimo logro…por qué? Sabes cuántas veces me pregunto eso en una jornada? Sabes cuánto pesa no poderlo responder?

Se me rompe el corazón cuando te tengo cerca, mi humanidad ya no alcanza a soportar la tuya, no en la distancia que hay entre las dos aún estando a unos cuantos centímetros; y tengo que hacer pesadas mis manos para que no actúen, o mejor, para que no fallen.

No sé qué es lo que necesito para marcharme, no sé qué es lo que hace falta o lo que necesito aclarar, no sé qué es lo que me ata; y me asusta la idea de pertenecerle a una ilusión que no tiene fundamento alguno…A decir verdad, a lo que más le temo es a no tener la fortaleza de aceptar que mi vida está lejos de ti...Temo a no estar contigo, temo a no poder amarte. Y el temor, tanto como mi amor por ti, se estrujan en el corazón sin tener razones para desaparecer. Y dónde estás? En qué punto te perdí si te amaba tanto como a mi vida misma y mucho más allá de lo que podría amarte alguien más? Dónde estás si me amabas y compartíamos los deseos de existir la una por y para la otra...Dios, cómo necesito de ti y de tu capacidad de encontrarme sin importar qué tan profundo fuera mi pesar...Tu capacidad de hacerme reír, y por qué no, de llorar.

Ahora las cosas no tienen el sentido que les pertenecía, y temo que lo que hagan mis manos en adelante no alcanzarán las expectativas que solían llenarme...Lo dejé todo por ti, y sólo puedo encontrar un vacío que redunda con la soledad que inquieta y daña mi vida cada mañana; me quito a mí misma la tranquilidad y el sueño...Hay un insomnio que no me deja tranquila, y a diario, sin importar el día, la fecha o el clima, siempre hay una lágrima que brota por ti.

Quisiera aprender a decirte adiós algún día para desprenderme de esta maldición de amarte tanto...Qué es lo que falta? Es un conocimiento universalmente conocido que el terminar si es definitivo trae consigo el olvido, el perdón, la tranquilidad...Pero cuando terminas teniendo una opción, o cuando no entiendes las cosas, o cuando necesitas más razones, cuando simplemente no lo resuelves, te quedas, te estancas, y duele, por siempre. Por eso es la pregunta...Qué es lo que me falta, qué es lo que necesito? Tengo claro lo que quiero, no hay indecisión o duda de por medio, porque te amo como nunca lo he hecho, aún siendo tú una persona totalmente diferente de lo que conocí antes, te amo, lo reafirmo y lo expreso siempre que puedo porque no son palabras que puedan dejarse en el interior sin que pesen en el alma más que tus propios remordimientos. Cómo es que aún te encuentro encantadora, irresistible y simplemente adorable? Qué hago aquí, así, qué es lo que hago sin ti?

Ojalá llegase la forma de despedirme, a tiempo, y para siempre, ojalá tu rumbo dejara de importarle a mis pasos, ojalá con ellos no arrastrara tus memorias, ojalá en mis hombros no pesaran los recuerdos. Ojalá a este corazón lo llenara uno ajeno al tuyo para perderte, olvidarte y dejarte en el tiempo, en el pasado. Ojalá mis alas fueran tan libres como las tuyas. Pero ahora, ojalá el dolor no naciera del sentimiento que antes era puro gozo.

No he dejado de culparme un solo momento, y me inquieta la vida, siento curiosidad por lo que sería de ella estando a tu lado ahora...Sé que no amarás a nadie como me amaste a mí, son palabras tuyas, y las amo tanto como a ti misma, pero sé también que no amaré a nadie como te amo a ti, y a eso le temo aún más, y no lo quiero así...Por qué? porque te quiero a ti, y por eso, más que culparme yo, son el destino y los instantes pasados los que me culpan, me amenazan y me dejan ciega ante el futuro, un futuro que no estoy esperando y al que le huyo la mayoría del tiempo por el miedo de no encontrarle sentido, por el miedo de no ser feliz, por el miedo de no encontrarte en él. Me dijiste en un abrazo que todo estaría bien para mí, y aún ahora siento tus brazos alrededor mío tratando de no desprenderme de esas palabras, pero no confío, no puedo confiar, porque no dejo de necesitarte a ti y a tus brazos para sostenerme en el camino.

He llenado mi vida de errores desde que te dejé partir, equivoco mis pasos siempre, aún cuando intento hacer lo correcto; no conozco las direcciones adecuadas para mis actos, creo saber dónde encontrar mi lugar, pero estoy perdida, y sería insensato no poder aceptar eso como un hecho. Detesto mis fallas, mis errores y mis caídas, porque no tienen sentido, mi mundo, mis cosas, mis personas, todo ha caído en mis manos, y con ello un error para cada uno de ellos. Me estoy equivocando, me estoy llenando de reproches para mí misma, y de una lástima que ha nacido de la mirada que de ti se desprende a veces…No soy yo, y ésta no es mi vida, ésa la dejé en tus manos cuando te amé por primera vez y a mí,…a mí no ha regresado.

Te amo, y quisiera decirlo, pero ahora que no puedo, quisiera poder decir simplemente, adiós.

Belleza

Si la belleza se atreviera a pronunciar tu nombre de seguro sería una fugitiva más con la experiencia retardada de un resguardo, de un escondite…porque se aproxima su castigo, su merecida maldición…Pertenecerte. Qué canto sería canto si no fuera dedicado con una fidelidad poco ingrata a la belleza que aún siendo terrenal te hace celestial...Recorrerte en cuerpo y vida con los ojos y más todavía con el alma, que se llena de una incapacidad benigna al apreciar tu llegada y al distinguir tu figura.
Más que decir, más que gritar, más que cantar, tu existencia merece la calidez de una mirada que te abrigue con fijarse en ti. Debo aclarar que revistes un mundo de éxtasis cuando te asientas en mi realidad, y debo decir, que mi mente te dibuja, te colorea y te palpa minuto a minuto cuando te toma de muestra, cuando te haces factible por unos instantes…Completo mi estadío nocturno con tu ser y tu belleza…Completo mi vida amándola, y extrañándote aquí, a ti, a mi lado, conmigo…

Que me cubra la pasión que me encierra al mirarte, que me abastezca de no mirarte, para que al hacerlo, me sorprenda, me prenda de ti, y me amarre aún más. Porque cuando no te veo, para luego verte, es éste corazón el que no alcanza a resistir, es esta alma la que no aterriza…Y soy yo adorándote un poco más…perdiéndome, rescatándome…amándote…