Miedo

Mi niña,
No sé que estoy haciendo, y no reconozco el lugar al que me estoy dirigiendo justo ahora, sólo sé que tengo miedo de no encontrarme de pie en un futuro sino de estar extendida sobre un césped que antes de ser claro…Me llena de temor…
Estoy comenzando la locura de nuevo, aquellos arranques tan típicos de mí que dejan tanto qué desear, y entonces es que me doy cuenta de que soy una simple niña…Una chiquilla ilusa que trata de alcanzar un globo sin éxito alguno…

Tengo miedo…y queriendo correr hacia ti, hacia tus brazos, tus ojos y tu mirada, resulta que no te encuentro a ti, y mucho menos a mí misma…
¿Te amo? No lo sé…Sé que tengo miedo…

Juro que te extraño

 blcozy-400x276 Juro que te extraño…

Y de tanto extrañarte mi estado es puro de desesperación creciente, como una represa a punto de sobrepasar su capacidad, como una copa rota del más fuerte de los licores y tú intentando beberlo justo por donde lastima y corta.
De la desesperación paso a la locura, un sentido más que pierdo y un sinsentido menos que tengo que ganarme…Me apoyo en los rincones de mi habitación como si en ellos se sintiera el calor de tus manitos al rededor de m cuerpo; pero, no me engaño, y no engaño a nadie más tampoco, porque sigo igual de fría e igual de sola…Sigo extrañándote.
Parece que mi existencia pasa día a día a través de los agujeros de un colador…Se hace de mí un zumo amargo, de esos que pasan rasguñándote la garganta y te la dejan sangrando. Soy bebida y soy yo misma la que bebo de mi propio dolor porque sé que nadie beberá de mí. Me llena de angustia extrañarte tanto porque de extrañarte te pienso y si te pienso me pregunto dónde, cómo, cuándo y qué…Todo eso para ti: Dónde estás, cómo estás, cuándo llegarás, qué haces? Preguntas que se quedan sin respuesta porque no tienen voz, y de tenerla, no tendrían el eco sublime de tu garganta al responderlas con la suavidad que tanto extraño de las palabras al salir majestuosamente de la boca que me llama aún cuando de probarla, probaría más fácil los labios de la muerte…

Te extraño, y lo que extraño va más allá de lo que yo misma quisiera extrañar de ti, porque, inevitablemente hay recuerdos nuevos en mi día a día, como si el “tú” que guardo en mí se empeñara a diario en escribir nuevos capítulos de tu existencia…Imaginarios o no, memorias o fantasías, te me vienes como una avalancha de nieve, que cuesta abajo recoge de sus iguales para transformarse en un desborde de impaciencia, impotencia y pura y llana melancolía, que brota en lágrimas, recorre entre temblor y sudor, y muere entre golpes, esos con los que busco astillar este mundo para que me haga indigna de recordarte, para que me quite esto que soy y me deje las manos vacías de “ser”.
Extrañarte es tan inevitable y tan ineludible como amarte…Siento que me ahogo y que me pierdo entre estos espesos matorrales que me consumen y que me roban la visión de tu rostro que se aleja, se pierde, se marcha, así como siempre tú de mi vida…Y yo queriéndote retener…Y yo queriéndote amar…

Juro que te extraño…Y no quiero ser tu última llamada…

¿Dónde estás?…Porque te necesito aquí, conmigo, adentro, en mí…Siempre!

Juro que te extraño…Y de tanto querer olvidarte, te extraño aún más…

fhkjhkhgjY sobre todas las cosas, juro…juro que te amo…

Epílogo

cying_willowtara Mi niña,

Quisiera encontrar las razones para tantas emociones que se rebasan intentando tocar tu recuerdo, quisiera que existiera la lógica para mis antecedentes; pero para encontrar tantas respuestas tendría que encontrar mi horizonte perdido, aquel que permanece aún entre tus ojos y en la profundidad más remota de tu corazón.
No sé cómo me he perdido, sólo sé que en ti me encuentro siendo parte de un acertijo, pero me encuentro. Tus ojos me hipnotizaron enseguida para hacerme esclava de tus deseos, y ahora es que navego entre un mar de espinas rotas que intentan formar un mástil que me dirija hasta ti.

Te escribo no como tu dueña, sino como un reflejo de sumisión completa. Te escribo con lágrimas en mis ojos y sosteniendo el corazón en mis manos donde ha estado esperando que lo recibas, con aquella demente y cruel esperanza que permanece en mí aún cuando estás tan lejos como mi propia cordura. Y quizás por eso te amo, y quizás por eso me he entregado a ti de tantas formas, cada una de ellas dejándome residuos de tu paso por mi existencia que aunque me ocasionan dolor, me muestran los colores de la vida, una vida que parte de una ilusión, una ilusión que nace y se reproduce en ti y en tu nombre.

La razón jamás existió para ti o para mí, fue una disculpa para unirnos, una excusa para atarnos y un nudo para sostenernos. Fue el corazón el que redimió las culpas y las disculpas, el que nos dio el verdadero motivo, y es por mi corazón que estoy aquí hoy para ti y por ti, por una eternidad tan infinita como el mismo amor que te profeso, segura de que no quedará frustrada mi esperanza de encontrarte feliz en un futuro. Futuro en el que nuestras vidas estarán entrelazadas pero no unidas…Futuro en el que seguiré esperando con la paciencia que responde a ese sentimiento tan allegado a mi alma y tan alejado de tu corazón.

Las palabras son tan efímeras como lo quieras…Pero es mi sentimiento el compromiso fiel con tu existencia y con la forma en que te entregues a ella.
Mi máxima admiración, la inspiración de mis votos, la musa de mi vida y de mis pasos en ella…
Son palabras rotas de un amor de cristal...
Son rocío de llanto...
Eres tú en la oscuridad.
Mi vida hecha perfecta,
mi metáfora predilecta.

Te amo, como nunca; te extraño como siempre; te necesito como nadie…Créeme, eres mi verdad.

Tuya,
Alejandra

Quimera

 zzz Entonces se me destruye el pensamiento imaginándote en mi futuro, me veo clavada en la misma escena matutina de despertar contigo entre mis brazos, sólo para entusiasmar mis fantasías con realidades que son tan escondidas para mí, como yo para ti. El maldito encuentro entre el ayer y el ahora que no deja de empujar y sermonear, que trata inútilmente de abrirse camino a codazos que me llenan de moretones cualquier minúsculo apoyo que pudiese encontrar en mis utopías de ti. El pasado sigue tratando de llegar al futuro, un porvenir envenenado con éter, de ése que mata pero que no destruye, de ése que quema pero que no forma cenizas…De ése que desdobla la voluntad pero no la quiebra, de ése del que no te olvidas porque siempre queda un remanente. Así que lucho contra un todo infinito, eso a lo que le llaman destino está mezclado por ahí con eso otro a lo que le llaman mala fortuna, y entonces me encuentro sola, en presente, pasado o futuro, siempre igual y sin ti.

De qué me sirve soñar o para qué despertar, si despierta o dormida, la fantasía o la realidad no cambiará por más deseo que le muestre a ese empeño tonto de buscar recuperarte bajo la palabra silencio…Silencio que debería llamarse a sí mismo “solencio”…Algo como una quimera entre el silencio –o mejor, la ausencia de sonido- y la soledad –o mejor, la ausencia de amor-. Que en su cola se entrelacen flechas dirigidas siempre a mi corazón para que me recuerden lo mucho que duele haberte perdido, y sus garras enredadas en mi cuello para que me torturen las ganas de gritar por ti y de ir en tu búsqueda.

Sola y en silencio, como aguardando una realidad cambiante que no llegará…Y te extraño, y te dibujo, y es entonces cuando rompo en llanto porque no eres real, porque no estás aquí y porque te sigo necesitando presente en este instante, en este lugar y aquí adentro, donde estabas, de donde no te has ido, en mi corazón.

Entonces se me destruye el pensamiento imaginándote en mi futuro, en el que no estarás, en el que te pediré a gritos…En el que aún te amaré sin remedio, sin consuelo y sin amor.

Me tardé mucho en no amarte

hgjfj Creo que me tardé mucho en no amarte, fue demasiado el tiempo que me tomé para no amarrarme, creo que de aquí para atrás mis pasos son irreversibles, y ahora, odio amarte tanto...Odio simplemente amarte.
No quisiera tener que decirte una sola palabra, no quisiera tener que vivir para y por ti, no quisiera tener que fallarme a mí misma permitiéndome atarme a ti...Pero te amo tanto así que no puedo escapar de mi propia voz cuando lo grita o cuando intenta susurrarlo.
No podría soportar un segundo más la forma tan intensa en la que necesito de tu respiración cerca de la mía...Pero ahora, justo ahora, no puedo soportar amarte así, desde tan adentro, donde eres como una espina para mi corazón, como suturando mis ganas de vivir, como impidiendo mi respirar, como evitando que te deje de amar. Y lo odio.
Quisiera desaparecerte, pero cuando más cerca estoy de esa decisión, cuánto más puedo caminar un poco más lejos de ti, me tiembla el alma, me pide a gritos tu estancia, y recorro mis pasos de regreso hacia tu recuerdo como si huyera de mi perdición, aún conociéndote a ti como mi maldición más acérrima...Y aún así, yo te amo.
Puedes imaginarte la forma en la que puedo yo odiar el verme tan aferrada a la sensación de tu boca? Puedes imaginar acaso mi absurda y casi tan estúpida como yo, necesidad de abrazarte mil veces en un día, y tantos días como dure un año?...Detesto amarte, y aún así lo hago...Sabes cuánto lo odio?

Me tomé mucho tiempo para no amarte, tanto que ahora te amo de más...
Me tardé mucho en no adorarte...Tanto que ahora sólo vivo y muero por ti...
Tanto me he tomado para no amarte, que sin hacerlo no puedo estar.

Creo que me tardé mucho en no amarte...Odio el tiempo, odio amarte...Pero, aunque quiera, no puedo odiarte a ti.