Un sol

Hielo y más hielo recogí en la vida: Yo necesito un Sol que me disuelva.
- Alfonsina Storni. Un sol.

Mi corazón es como un dios sin lengua,
mudo se está a la espera del milagro,
he amado mucho, todo amor fue magro,
que todo amor lo conocí con mengua.
He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
pero yo espero algún amor-natura
capaz de renovarme y redimirme.
Amor que fructifique mi desierto
y me haga brotar ramas sensitivas,
soy una selva de raíces vivas,
sólo el follaje suele estarse muerto.
¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
distinto al tronco fiel que lo alimenta.
¿En dónde está el espíritu sombrío
de cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
yo seré incontenible como un río.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida…
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva. 
Pienso en ella...mirada al cielo, lágrimas en los ojos, manos cruzadas, frío a la piel...
¿Podría ella estar pensando en mí?
Laberintos que se erigen en la noche...me pierdo en ella...mientras la pierdo.


Tu vida...la mía.

Te extraño,...quisiera decir cuánto, quisiera decir dónde, cómo o por qué...pero los adjetivos no rozan mi lengua, mis dedos o mi sentir. Dios! Te extraño.
Cada nota, cada luz, cada oscuridad y silencio me recorren para adular la soledad que has dejado. No confío en mí misma, en mi locura, en mis frías manos...en mis ojos huecos,...tacto y pupila que te buscan,...corazón que salta del pecho para perseguir-te en sueños, en pequeñas vidas, en constantes muertes.
Si supiera qué decir para verte,...si supiera qué callar para tenerte.
Extraño tu vida en la mía,...los mutismos simples, las palabras frágiles...extraño el tibio aroma de tu alma abrazándome, cantándome al oído, acercándome en un segundo a la vida, a la plenitud, a la alegría...a una sonrisa duradera...extraño tu fuerza -aquella de la que la mía emanaba-.
Dulce néctar de infinitos...extraño tu esencia, tu presencia, tu vida...la mía.



Amiga, compañera, amante, confidente, orilla, faro y fuerte...mi todo en tu nombre...
Todos los infiernos están en una sola palabra: Soledad.
- Víctor Hugo
Nunca digas que amas a alguien si nunca has visto su ira, sus malos hábitos, sus creencias absurdas y sus contradicciones. Todos pueden amar una puesta del sol y la alegría, sólo algunos son capaces de amar el caos y la decadencia.
- Mario Vargas Llosa