Que si bien o que si no!!! Te informo que no! Que mi casa está vacía y sólo me responde el espantapájaros en mi cabeza…ese esperpento que dibujaste y al que le diste vida para que no me sintiera más, para que ya ni respirara, para que no me mantuviera de pie, o acostada o arrodillada…Para que pensara que más allá de aquí no estoy en nada, ni cerca ni lejos, sólo en nada. Y el miedo y la rabia y las ganas de morir, y la agonía y la ironía de en vida seguir…y para qué y por qué…si es que no hay mentiras que subyuguen al alma para que crea otra cosa mas que aquella que ya creyó con fe.
Y la esperanza…esposada en el rincón…que no la ves o qué? Es una calaverita más expulsada de mi alma, de mi vida, de mi aliento.
No soy yo…lo juro!! No todo lo que soy al menos…Soy un espanto del ayer. Una fiesta de los tiempos pasados que se sientan en mis esquinas a beber, a fumar, a comer, a reír…Soy un resumen de lo que fue huyendo de todo aquello de lo que será.
Hoy no existe el tiempo, no existe el mañana ni las ganas, no existe la posibilidad o el buen augurio. Soy oráculo de los malos tiempos, una resignación más entregada a lo negro, a lo oscuro…Soy la lujuria ausente en carne y presente en mente…deseando pasados prohibidos, deseando alegrías lejanas, pidiendo dichas ajenas…añorando, celosa…celosa.
Maldito espantapájaros!
Espantapájaros
Ya no es…
Y así…tiempo, espacio, vida, muerte…y después de todo, amor. Amores negados, silenciados, asesinados, sacrificados. La llama moribunda de una bienvenida que antes de terminarse ya rondaba las despedidas, las lágrimas, los miedos. El aire desvanecido, las tristezas acumuladas. Qué somos más que el tugurio de un amor que quiso ser y no fue? Qué somos sino somos la sombra de un ayer enmohecido, acabado y derrotado? Soy yo la tristeza, ésa que te grita y aún clama de noche, en silencio, entre redes y rejas, entre hierros y hielos…Soy yo la espada que asesina mi propia mente, mi propia vida, mi esencia…mi cruz.
Y no soy…no soy sin lo que era. No dejo de ser tampoco porque no seamos…Pero ser no es tan fácil como solía ser…Ahora es un ser que llora, que gime…que no es…ha dejado de ser.
Y el amor…el amor ya no es amor, es furia, es rabia. El amor acabó…empieza…no termina. Es vacío…es estúpido
Estúpido amor…enamorado.
¡No más!
Sé que el dolor no es específico…en todos hay una porción de llanto, tristeza,…dolor.
Hoy quisiera ser inmune, quisiera que todos lo fuéramos…que nuestra piel, ojos, boca, alma no tocarán la oscuridad, no se vieran envueltas en cicatrices sino en sonrisas…Que el amor no doliera para ser amor…que estuviésemos donde nos aman y no donde amamos amar…Que se abriera un llanto definitivo que golpeara el suelo tan duro como para romperlo y crear un nuevo mundo bajo nuestros pies. Un mundo vivo, feliz, radiante…sublime.
Lo que queda siempre es un cariño muerto, uno que no pides…pero que pide desde adentro, que se ahoga, que gime, que llora, que sufre,…que no es porque hay alguien que no está. Lo abrazos quedaron cancelados justo donde empiezan los dedos…los besos congelados en medio de la garganta…Pero es algo que no pediste…que jamás pedirías porque sabes que en tu corazón el sentimiento no sirve…pero es mortal, lentamente mortal.
Culpables o no, estúpidas o no…hay almas que continúan solas, tristes, almas de lágrimas ensangrentadas que remojan las noches y los días…Escondiendo las razones para amar en el trasfondo de las razones para olvidar. Y la rabia…ésa que a veces quema reside pero no comanda…no mientras existe el pequeño trozo de pastel de esa última sonrisa, de esa última mirada…Y entonces sólo quieres olvidar…olvidar y ser olvidada, quemada en el pasado…mandada al ayer escoltada por la bruma…que no te vean, que no te escuchen, que no te sientan. Y ves esa sonrisa ajena en los labios que amaste, y no entiendes, no sabes…no hay paz. Debería existir la cura para amar…para no hacerlo si no es debido, si no corresponde…para no llorar, para no sufrir…para ser inmune.
Porque el dolor no es único, lo tiene ella, él, lo tienes tú, enrollado en las cobijas, inundado en el agua que bebes…colgando en tus recuerdos…
El dolor debería ser uno, sólo uno…Uno para aprender a llorar…Uno para aprender a decir “no más!”
…Porque está oscuro, porque no puedes escoger a quien amar…sólo te permites hacerlo si parece que todo está bien….Pero no lo pediste…y así como no pediste amar, no pediste que te doliera sentir…Eso tampoco lo escoges…
…Y eso, después de amar, es lo que mata…
Tatuajes
Lo que quedó impreso, clavado…Lo fresquito del alma remodelado, moldeando desde cero los instantes, llamándolos propios. Poniéndole un sello a los minutos…”inolvidable”…recordando que lo feliz no era antes tan feliz, que siempre había estado de algún modo la tristeza incrustada…Pero ahora las cosas eran diferentes…El vinito al aire, las canciones del silencio, la mirada ausente y presente…ausente del tiempo y del espacio…Presente más allá de todo, más allá de cualquier posibilidad, fija en todo aquello que estaba pero que podía ser más hermoso en lo paralelo de la imaginación…en lo grande del alma; entre aquellas posibilidades de ser a través de las sonrisas y sólo con sonrisas como tarjetas de presentación. Sí…lo fresquito del alma, del momento, de tu calidez en mi regazo, de tus manos en mis mejillas, de tu cuerpo cercano al mío…Del frío diluyéndose en los espacios cerrados del centímetro que separaba el querer, el buscar, el desear. Unos blue-jeans, una camiseta amarilla…un rostro hermoso plasmando un ser igual…Todo detrás, todo adentro, como contando cuentos, como esperando finales de esos que se roban las fantasías de tus noches a punta de sonrisas fuertes y nítidas, de escalofríos en el corazón, de esa muequita que haces cuando tomas juguito de limón…pero bebiendo algo dulce. Algo…algo como un beso.
Y por cada tatuaje nuevo, un beso antiguo, aquellos que se escaparon de tus labios hacia mis manos, mis brazos, mis hombros, mi cuello, mi rostro, mi boca…Por cada tatuaje una emoción,…por cada emoción una añoranza, añoranzas del pasado entre tronquitos y banquitas, entre frío mezclado a modo coctel con el verano que me pegabas en la piel a punta de besos, a punta de cariño y de ganas. Asomándonos entre caminos, hablando, cantando con un roce en mis manos, el de tu espalda, tu cintura, toda tu enmarcada entre dedos, colores, aromas y sabores…La naturaleza te ama, huele a ti, hueles a limpio, a verde, a lago, a pino, a fresquito…sí…! A fresquito…Hueles a luna de media tarde, a reloj inclinado, a almuerzo tardío…A una pregunta que no era pregunta sólo hasta que hiciste que lo fuera. El día huele a ti…así entre frío, lluvia y tardes conocidas…como llevando en recuento de cada minutito que me separa de ese justo instante en el que dijiste SÍ…como si la sonrisa no me hubiera bastado, como si tus manos no me hubieran buscado entre la oscuridad del calor que buscábamos, en medio del ruido, de la gente,…en medio de todo…
Lo tatuado…lo simple, lo diverso, lo sublime…lo encantador de tu abrazo, tu sonrisa, tu cariño…
Tu sí!
Días y cordones
Me estaciono mientras floto…sobre el mundo, sobre el aire, sobre el espacio, sobre el tiempo…Veo mi planeta, como viendo a través de un cristal roto, de esos que salen de accidentes,…Como cuando te cansas de tu mismo vaso de cristal, de tus manos sobre su figura, de lo demás que lo hace ser vaso y lo dejás caer, para que se rompa, para que no exista, para que se quiebre como las palabras antes de que salgan de tu boca…Algo así…ése es mi mundo. Mudo, callado,…muerto. Ganas de no sentir ganas; de tener ganas de una gana más grande que la de haber ganado algo cuando era tiempo de ganar. Sí, ahí está…el solecito apagado, la noche triste con nubes cargadas de Coca-Cola, de papitas de limón, de una tarde entre hielo y rayitos de sol…Un mundito lleno de días tristes y salados, de ironías dichas en silencio, de sarcasmos que arañan la hipocresía…Y…que hipócrita yo mirando desde aquí…pretendiendo estar –ciertamente –aquí.
Le doy unas cuantas vueltecitas hacia atrás…y digo…un año!…Cuando la vida sabía bueno, dulce…cuando todo era bonito, cuando lo bonito no era bonito sino más bien lindo….Cuando todo existía porque debía ser, no sólo estar. Cuando lo sencillo siempre era así, sencillo. Sin laberintos por atravesar, sin lluvias ácidas. Sólo con besos mojados con gotitas, con abrazos remojados en ganas estrelladas en la ropa. Bosques, aguas, lluvias, lunas, botes, vino…Ah! Vino…Y mi mano en la tuya,, y tu mano en la mía…jugando al éxtasis de las palabras lanzadas a boca cerrada, a suspiros volátiles…Con un alma diáfana alimentando mi vida, alimentando lo precioso de vivir…alimentando mi ser. Desde adentro…no peleando por entrar, no rasgando la envoltura, ni siquiera deshaciendo nudos…Desde adentro. Con la frescura de la tarde y los colores de un arrebol combinado entre arcoíris y sueños de sugestión, de drogas, de ácidos y alcohol. Un mundo emprismado…revuelto con puro azúcar, con café, con sueños…sí…con sueños.
Y me metí…me clavé. Me paré en el barandal y salté a ojito cerrado porque a las alturas les respeto lo alto…y floté. Ésa fue mi droga, mi morfina, mi heroína,…mi sarcasmo a la vida. Mi forma de decir-me “Sos feliz”…mi forma de serlo en serio, de querer serlo, de no atreverme a refutar o decir o pensar si quiera lo contrario…Todo a babor, todo al frente, a toda marcha, con las ganas, con el cuerpo, con el alma…con el ser de SER queriendo ESTAR…Plenitud, océanos…el aire rozando el pelo que no deja ver hacia el frente y quitándolo con mil caricias revoltosas…La sonrisa inundada de lágrimas de aquello bonito…de todo aquello que dejó de ser triste para ser AMOR.
(…)
