*De mirarte*

De mirarte como debo, a mirarte como quiero hacerlo hay una diferencia que coincide quizás con la misma distancia que podrían hacer los océanos. Pero, mirarte como debo no es lo que surge a partir de lo que siento, y por tanto, mirarte como quiero es la solución a la tan aclamada necesidad del corazón de sentirte de cierta forma cinco centímetros más cerca de mí...Mirarte como quiero es precisamente como no debo, pero las culpas no son de personas o de sucesos...incluso son sustantivos no existentes. Así que digo con simplicidad que es un sentimiento no basado en el surrealismo y que no tiene una fuente explícita, inlcuso es mejor no encontrarla...Sólo sé algo, hay dos formas de mirarte:
La primera es ésta, en la que no estás frente a mí, en la que no te percibo sino a partir de lo poco que conozco de ti, lo mucho que me enloqueces, y lo mucho que te extraño...no basándome en una mirada, sólo en la forma de verte...simplicidad al decir y quizás querer gritar cada día cuánto me gustas y cuánto desearía poder confesártelo cuando quisiera aún sin pretender nada...ésa es una forma de mirarte!
La segunda es ésa en la que debo evitar tu mirada porque de mantenerla por un tiempo mayor al apropiado podría generar sensaciones y posiblemente una necesidad loca de besarte...Así que no debo mirarte así aunque es casi imposible no hacerlo.
Y éstas, son palabras simples, es una de esas ocasiones en las que simplemente quieres y necesitas decir algo para desahogar la parte de ti que no se puede contener más...Y la ventaja es que puedes nunca leer esto, así que estamos a mano!

No debo, pero ciertas cosas no tienen explicación, y lo que siento por ti, es una de ellas...La forma de mirarte es simplemente un radical libre de quererte tanto, y el escribir aquí es un resultado de no poder gritarlo!

*"Las gaviotas y mis ojos"*

No siempre ocurre, pero a veces acontece, que algunas gavio-
tas descienden en la playa.

Desde mi alta ventana las veo planear hasta lo imposible
y luego descienden a la playa.

No siempre ocurre, pero a veces acontece, que una ola las
alcanza interrumpiendo su descanso.

Desde mi alta ventana las veo entonces elevarse hasta lo
imposible, para después descender a descansar en la playa.

No siempre ocurre, pero a veces acontece, que mis ojos son
gaviotas y descienden en la playa junto al mar que se edifica
detrás de mi alta ventana. Entonces lloro por mí mismo
y por algunas gaviotas que no están más a mi lado.

Jorge Carrol

*Insoportable*


Estoy de lucha con mis noches y aún con mis días, no puedo dejar de lado el pensamiento de ella, de sus hermosos ojos y de su atractiva boca, de su linda sonrisa y de sus locuras...Y de otro lado, esos estúpidos comentarios de mi conciencia como perros en busca de una presa inocente que no es más que esta ondita de sangre que ha decidido existir sólo en pos de lo que nace de ella y por ella. No bastaría huir de sus fauces porque ya estoy maltratada por ellas, sólo queda la costumbre de la fuerza con la que me rodean más que al cuello directo al corazón y la marca que dejarán si algún día llegasen a desaparecer.
El ahora se abriga de realidad y por tanto es la conciencia lo único que es perenne y que tiende a limitar los momentos, las situaciones y las tan anheladas circunstancias, no por propicias y adecuadas para impulsos, sino por ello mismo...Momentos que se dan en silencios y un minuto que se parte en pedazos cuando se da por vencido sin intentar, porque intentarlo sigue siendo un error y sigue siendo un intento fallido.
Así que sigue llenando mis estadíos de presencia, vida y existencia; me colma y al mismo tiempo siento que me vacía y que se atora dentro de mí sin querer salir a la superficie en palabras, en gestos, en los tan temidos hechos.
Cada noche se torna en un grito desesperado de un insonmio proveniente de su rostro, de su voz, de sus palabras, de sus gestos, y no logro sacarla de mis anhelos aún despierta ni de mis sueños estando dormida. El grito de una posibilidad, un viento silencioso y desgarrador que no puede hacerse material. Esa triste necesidad, esa nostalgia del último momento que la tuve ante mí y ese deseo de revivirlo una y otra vez cada día.


A ti...
Anoche te pensé, anoche te soñé...Y pensándote y soñándote me encontré contigo de la forma en que he querido hacerlo, te pude abrazar y sostenerte fuertemente entre mis brazos con ese anhelo de nunca dejarte ir, de cuidar de ti y de expresar amor hasta en las más ínfimas palabras, te admiré como a una obra de maestros antiguos con las más perfectas pinceladas y los detalles más fabulosos, y logré besarte en esos pocos segundos que sólo la imaginación cede...Y al abrir mis ojos descubrí de nuevo que no tengo el permiso de sentir lo que siento, y de tenerlo, no hay forma de hacerlo una realidad.
Así que me levanté como cada insoportable mañana con la insoportable, estúpida y encarnada necesidad de estar contigo y de besarte, y así seguirá este insoportable día de pensarte, de guardarte en mi cabeza, de quererte, de soñarte, de anhelarte sólo para llegar hasta una noche en la que se repita cada segundo como ayer y cada minuto como hoy...Insoportables.
Insoportable es extrañarte tanto y no poder siquiera decírtelo sino dejarlo en palabras incompletas en el aire para ver si las puedes unir y formar la frase.
Insoportable es escucharte al otro lado de la línea queriendo con todo el corazón tenerte en frente y regalarte más que unas cuantas palabras.
Insoportable se está volviendo quererte porque ya en mi pecho no hay espacio para tanto más...
Pero debo aceptar que más insoportable y miserable sería mi vida si al menos no pudiera levantarme cada día y saber que compartes conmigo un poco de tu existencia.




Típicamente...*

Qué pasaría si…
Qué pasaría si una parte de mí decidiera existir mientras que la otra se rehúsa a tener momentos en los que no se comparta un poco de locura contigo?
Qué pasaría si en cada amanecer fuera justo y necesario tenerte presente no como un recuerdo más sino como un segundo dentro de cada minuto, un minuto dentro de cada hora, y una hora dentro del día completo?
Qué pasaría si no lograra desaparecerte de mis deseos y sueños más anhelados y quizás más prohibidos?
Qué pasaría si una confesión matutina y nocturna abrigara el constante deseo de un beso proveniente de tu boca en un instante de sólo porque sí?
Qué pasaría si en el fondo de tantas palabras existiera una emoción que quisiera ser gritada a mil voces?
Qué pasaría si quisiera tenerte en mi vida y en cada minuto dentro de ella?
Qué pasaría si te dijera que todo lo que quiero es pensarte sin excusarme y decírtelo sin que me lo permitas?
Qué pasaría si quisiera contemplar tus días valiéndome más que de la curiosidad, de la propia preocupación encausada por lo que siento por ti?
Qué pasaría si te digo que estoy típicamente enamorada de lo que en ti veo, y que típicamente detrás de ello te dibujo en mi mañana prohibido pero soñado. Típicamente por lo que es y por lo que no es, típicamente por lo que no dejaría de ser si permitieras que las palabras se transformaran en algo más valioso, típicamente porque dentro de lo que soy te dibujas tú sin quererlo…típicamente porque sí podemos atraer los sueños que nos abrigan en las noches y en ellos siempre te dibujo, feliz, respirando aires de colores y soñando dentro de tu maravillosa existencia…típicamente exagerando quizás, pero típicamente enamorada. Cómo las palabras podrían llegar a exageraciones si no alcanzan siquiera la realidad en la que eres percibida por mí. Eres típicamente soñada, y típicamente temida…Pero después de todo, es posible que no sea algo tan típico quererte tanto, pero sí es típico lo que se desprende de esta emoción que no pedí.
Típicamente perdida en un recuerdo bonito y añorado de tu presencia, ésa que casi que imploro cada día y que sueño con tener de cerca una vez más sólo con la típica idea de contemplarla.
El hombre ha descrito que no conocemos a nuestro prójimo ni en una vida…Un triste 10% sería el valor de lo que sé de ti y quizás ahora estoy exagerando, pero es ése ciento el que me atrae y me amarra a pensarte, a dedicarte tiempo…Es ése ciento el que me llama a quererte como lo hago ahora y con la aspiración quizás típica pero utópica de probablemente llegar a amarte.
Típico o no típico, es mi verdad, y parto de ella para estar de pie ante ti siempre que lo necesites.
Qué pasaría si te digo que no es típico que me gustes, pero sí lo es el no decir nada al respecto?

*Simple y correcto*



De tu boca salió ésa hermosa rendición de las complicaciones. Bien es dicho que las decisiones son lo único propio y por tanto lo único que realmente depende de nosotros porque para ellas nos basamos en lo que somos, en lo que sabemos, en lo que sentimos.
La simplicidad es factible desde diversos puntos de vista y es tangible a la vez en algunos de ellos...No se trata de ver las cosas sin su entorno sino de desdibujarlas de su propio contexto y de encontrarles un sentido real omitiendo todos aquellos detalles que son una suma más para las nostalgias, las carencias o las tristezas de nuestra existencia. Es dividir sin restar, es reducir el tamaño de ése fin u objeto al que nos dirigimos.
Resaltar en un recuadro infinito lo que realmente nos interesa es ser simplista, todo ello sin presumir de azufres internos robándonos lo que no es propio...saber regresar a su estado natural lo que por decisiones salió no muy fortuitamente.

Correcto...El ser humano ha usado éste término indiscriminadamente y para algunos, me incluyo, se torna complejo lejos de ser simple encontrarle una representación real a lo que debe implicar saber lo que es correcto bien sea trágicamente complejo o encomiablemente sencillo.
Es una gran teoría pensar la simplicidad como un vacío de errores...podría implicar acaso que lo complicado tiende a ser erróneo?
La razón de haber dicho aquello no fue simple, los sentimientos se encarnan dentro del corazón y se abastecen de él incluso por más tiempo del que podemos resistir su parasitismo; no es sencilla la emoción que más que correcta no es siquiera austera, no se inclina por moral, no se inclina por conciencia.
Los sentimientos hacen parte del árbol de valores humanos, mientras más arriba son más inalcanzables pero una vez allí denotas la dificultad con la que desprendes su rama del tallo principal...La razón aprende incluso las formas de arraigarse...Son moralmente correctos, pero algunas veces inmoralmente injustos.


El amor no es sencillo y está más que detallada su no banalidad. Pero es cierto que aún en la falta de correspondencia el halla un triste conformismo en lo poco que le es dado...Por tanto sí podría ser simple lo correcto aunque lo correcto no tienda a ser tan simple.


Muchas veces lo más simple, lo más pequeño, lo que llega sin recelo y sin complejos es lo que más felicidad nos regala...

Tristemente, enamorarse es un regocijo sólo en caso de percibir una doble dirección. El sentimiento es hermoso, pero la desilusión no lo es tanto...Simple? Correcto? Las cosas, y más aún los sentimientos no siempre tienen una razón de ser y, por tanto, no siempre se pueden entender...Después de todo, la rosa a pesar de que sabe que su marchitar se aproxima, sigue embelleciéndose...Después de todo el Sol sale cada día a pesar de que debe ocultarse de nuevo...Después de todo, no se pierde lo que no se tiene y menos lo que ya se siente. Después de todo, el amor y la locura andan siempre de la mano...