*Neblina*



Conocerte pasó de ser una cordialidad majestuosa dirigida por la misma consideración de injustas rabias a ser un desafío propio de la intelectualidad de alguien que de ella no posee sino la palabra.
Cuando fuiste una primera visión señalaste de ti los puntos más superficiales, dejando ver únicamente lo que tu cabecita abarca y un poco de lo que tus sueños anhelan, dejaste ver ése limpio destellar de tus ojos cuando reflejas en ellos los parajes tan pintorescos que han de pasar por tu cabeza al hablar y compartir abiertamente tus ideas; dejaste que dibujara a partir de tus palabras sensaciones que llevaran a retratos imaginarios de todo aquello que decías; pero, sólo hasta hace poco me dejaste verte a ti, y me nublaste!
Eres carisma y dulzura en un alma peligrosamente atrevida y en un cuerpo atrevidamente peligroso, escondes más de lo que dejas ver cuando hablas y probablemente castigas muchas de las cosas que piensas con tal de no dejarlas fluir, algo que honestamente refuto pero que sencillamente reparo siempre que puedo hacerlo para ver que hay detrás de lo que dices y dentro de lo que escondes.
Tienes mucho en ti que intriga y que posibilita tenerte como un pensamiento fuera de órbita si fuera necesario ubicar los pensamientos cuerdos en el interior de la magnitud y la gravedad terrestre...Tienes mucho que atrae y dentro de eso está lo desconocido que dejas dentro de ti.
Hay mucho de ti que no entiendo pero que intento percibir con esas goticas de agua que permites que se resbalen de tu caliz interno, quisiera poder explorar dentro de ti pero sería pernicioso incluso para mi propia voluntad, que contigo se extiende desde bondadosa y busca llegar hasta la más limpia si me lo permitieras.
Cada mañana sobre las planicies y sobre las montañas que se forman en el horizonte se permite absorber ricamente una manta blanca que cobija y regala hermosura ante los ojos de un paciente observador...Tú me nublas el pensamiento y me rescatas a la vez de la locura cediendo sólo unos momentos de regalo a tu existencia y amarrándolos nuevamente como frenando el descarrío de un paso fino andante.
Ojalá precisaras un cambio de actitud, ojalá precisaras un desvío hacia lo bello de brindar amor y ternura...pero precisas tranquilidad y es éso lo que te hace más interesante.

El mundo tiene su afán y dentro de su afán maneja la falta de dirección, pero tú te mantienes estable y estática en lo que deseas, en lo que quieres y en lo que sueñas, eres un planeta totalmente desconocido, totalmente inhabitado, pero por completo soñado!

Neblina es presente en mi mente al pensarte como posibilidad, neblina la que acalla la cordura de no pretenderte...Neblina la que debe existir para no necesitarte

*Lo difícil*


Pensándote, pensándome y pensando, recorrí varios de esos parajes en lo que te veo a veces a ti mujer hermosa, sentada, leyendo, en una tranquilidad y una paz que sólo a ti podrían pertenecerte, levantando tu tono de voz suavemente apenas lo suficiente para alcanzar mis oídos con esas palabras llenas de conocimiento, de tenacidad, de astucia, de sentimientos dignos de ser representados por versos y frases que al escucharlas sé que no son vanas y que no son decoraciones barrocas del viento. Y viéndote, sólo viéndote, me pregunto cómo puede existir en la naturaleza un ser tan puro y tan delicado, y al mismo tiempo tan lleno de misterios y de secretos pero no de maldad, sino de aquellos que cuando se descubren y se llenan de luz iluminan un paraje de la vida propia, de mi vida...Esas partecitas de ti que sólo tú conoces pero que yo voy atestiguando poco a poco, con el tiempo, con tu presencia e incluso con tus ausencias.

Lo difícil es verte y no poder acercarme a ti, lo difícil es tenerte que contemplar de lejos...No es molestia, debes estar segura de lo obvio que eso es...Pero es triste no poder acercarme a la delicia de tu ser, mirarte de una forma diferente y entenderte como tal. Eres una dulce comparación de un sorbo de cocoa tibio y reconfortante en una noche de invierno blanca, y significaste para mí el regreso de ése oscuro rinción en el que me había hospedado algún tiempo atrás...Sin quererlo me has halado de la mano y me has transportado a uno de esos lugares lindos que no se olvidan, aquel lugar al que sólo he pertenecido una vez y al que ahora regreso...Y eso es lo difícil!
Lugares hay muchos en el mundo, pero en la mente y en el corazón del ser humano sólo hay algunos que son habitables muy pocas veces y muy pocas veces será en compañía de alguien anhelado. Ése es el lugar al que ahora regreso, y no quiero entrar en él a menos que de ti provengan luces faro de este camino tan tortuoso al que le llaman "estar enamorado"...Y eso es lo difícil!

Lo difícil es estar aquí, en la noche y bajo el frío templado de una lluvia no muy paciente y no muy delicada que al golpear el suelo sólo trae remembranzas del dolor que implica querer sin correspondencia...Qué ser humano podría merecer tal final sin ser antes merecedor de una masacre directa en la que el corazón es la víctima? Lo difícil es estar queriéndote a tal punto de no poderlo ocultar en un hecho tan simple y tan áustero como una mirada. Lo difícil es inquietarme por ti y por lo que eres sin poder obtener respuestas de lo que guardas dentro de tu corazón. Lo difícil es caer, sí, caer, lentamente como las hojas del otoño, suavemente como los copos de nieve, y a la vez, caer tan solitariamente como una lágrima que rueda sin descendientes por el orgullo de no ser vista o percatada.
Lo difícil ahora es llegar al punto de extrañarte, de llorarte, de quererte, de sentirte...Lo difícil es enamorarme y estar en este estado sólo yo, porque sólo yo estoy destinada a seguir así, aquí, en mi soledad, en esta soledad que gané por fijarme en ti, en tu dulzura de mujer y de persona, en tu corazón, tan humano como ninguno, en tu belleza, ésa que reflejas con sólo existir!

Lo difícil es ser tu amiga teniéndote en mis ojos como algo más!!...

*Del Otoño*


Lo curioso del otoño es que aún pasando sobre los colores y la triste caída de las hojas al pasar del viento, es una estación finita que encarna la majestuosidad de la naturaleza al darle fin a lo gastado y al abrir puertas de renovación que dan paso a lo hermoso, a lo cautivante, a lo íntimamente puro proveniente de un ciclo que debe darse para no romper con la armonía natural de todo lo existente.
Ojalá fuésemos como cada árbol, dándonos la posibilidad de cambiar siempre que el tiempo envenenara de vejez la siempre aparente belleza del corazón. Esas tristezas que ahogan y que aturden poco a poco la efusividad de las sonrisas cuando quieren dibujarse en nuestros rostros...Esas amarguras ingratas que nos encierran en la oscuridad sin dejarnos ver futuros de Sol...Esas lágrimas que confundimos muchas veces con las goticas de lluvia que dejamos caer en nuestro rostro para que no sea notable la nostalgia de los recuerdos, recuerdos que no se marchitan porque hacen parte de la biblioteca de historia que vamos formando como sentimientos secretos hacia los demás, pero que releemos siempre que podemos sin pensar quizás en la posibilidad de que nos roben más que sonrisas, y de que nos dejen tragos secos en la garganta acompañados de licor pútrido de añoranzas imposibles.

A veces le damos paso a un nuevo invierno, que recoja nuestras ganas pisoteadas y las regrese a nuestro interior...Inundamos de esfuerzos nuestro ser, y nos damos la tarea de llegar hasta la próxima primavera. Percibimos la llegada del Sol a nuestro corazón y le tendemos las manos como ramas enredaderas buscando llegar a su encuentro extendiendo así nuestras capacidades queriendo llegar hacia el calor y la luz neta y profunda proveniente de sus rayos. Podemos embellecernos hasta el final, y recibir eternamente ése fulgor que nos regalan; podemos morir; podemos perdernos en el intento de ser algo...Podemos decaer nuevamente y si fuera lo triste más profundo tornaríamos nuestro ciclo en una estación de otoños infinitos porque habremos perdido la emoción y la placidez que llegáramos a encontrar unas cuantas primaveras antes.
Curioso es que la naturaleza siempre regresa a su ciclo sin importar el tiempo o el espacio de acontecer...Curioso es que el corazón se quiera empeñar tontamente en las ideas o idealizaciones de corazones ajenos, que no nos pertenecen y que por tanto no tenemos...Así creamos otoño, así tristeza, nostalgia y melancolía.

Yo logré percibirte, pero veo que mis ramas no son lo suficientemente largas como para alcanzar tu ser...De otoño a otoño paso pues, de regreso a este infierno en vida y a este enojo perenne que no da descanso y que no da razones de sentimientos diferentes a los que acompañan la soledad.
Debí saber que equivocaba mis pies al buscar en ti primaveras nuevas sin recordar que en tu lugar estuve y que lo que logras ahora fue lo que deseé por mucho y que perdí por ti. Ahora es de perderte por aquello a lo que una vez renuncié ante tu presencia.


*Pruebas*


Cómo quisiera mirarte diferente...cómo quisiera no sufrir por ello...

Tengo concentrada tu existencia entre mis ojos, te tengo a ti, concentrada en mi corazón como si ya formaras parte de lo que soy, y no entiendo las razones por las cuales te estoy permitiendo entrar a mí sin esperar nada a cambio.
Siento que me tienes totalmente desprotegida aún sin saber que lo haces.

Me llena cada día la emoción de haberte conocido y de tenerte cerquita de mí aunque sea sólo bajo el significado de la palabra amistad...Arriesgarme?
Creo que no, no estoy segura...
Que lo quiero, sí, porque te quiero, y porque me llamas mucho la atención, me llama la atención estar cerca de ti, estar contigo y ser para ti...No lo niego, y cómo negarlo si es algo que me nace?

Pruebas?
Si permitieras darme el espacio para dártelas, por Dios que lo haría...Pero aunque no he indagado, sé que no es correspondido.

Por el momento, sólo me afirmo a mí misma las ganas de besarte, de tomar tu mano, de tenerte cerquita, de decirte de frente que me gustas, que te quiero, y que quisiera poder estar contigo...Afirmo que muchas cosas de ti me atraen, que a pesar de todo siempre te he encontrado diferente, especial, atractiva, y sobretodo, encantadora. Si supieras lo que siento cuando estás cerca y aún más cuando te sostengo la mirada...si supieras lo mucho que guardo dentro y que quisiera desahogar...Si sólo supieras cuando te miro...Si sólo supieras cuando te hablo, te escucho, te toco...Pruebas?

Todas las pruebas que te puedo dar se encarcelan siempre que te ven para no errar caminos, para no caer, para no perderte...Te miro, te escucho y sólo pienso...¿Y si ella supiera?

*Canción*



Qué emoción, qué bonito, qué lindo es escucharte al otro lado del teléfono...Es una sensación de alegría y cientos de emociones que se unen y se golpean entre ellas para ser testigos de lo que eres...Y eres...wow...maravillosa, encantadora!! Y no someto mis palabras a juicio alguno, ni siquiera al que provenga de tu boca, porque sé que no exagero, y mucho menos miento. Qué tiene de malo verte con ojos diferentes a los que normalmente te rodean? Qué tiene de malo percibirte realmente...sentirte? Muchas cosas pendientes que decir...sí, muchas, bastantes, pero todas dirigiéndose hacia un mismo blanco, ése que por fin veo, ése al que por fin puedo apuntar teniendo confianza en mí misma y con temor únicamente de ti y de tu no. Eres linda, sabes? Eres como esa parte de las canciones que esperas con ansias porque la conoces y la distingues como la mejor de todas...Esa parte que te mueve por dentro, y que te recrea un vuelo de mariposas en tu estómago; esa parte que nos roba sonrisas siempre que la escuchamos y de la que no nos cansamos porque antes nos sentimos honrados de poder ser testigos de ella...
Así eres tú, parte favorita de esa canción...de este momento de mi vida si puede decirse que es un trozo de esta larga estrofa definida como mi existencia...